
NUEVO LIBRO EXPLORA LA HISTORIA Y SIGNIFICADO DE LAS FALLAS DE VALENCIA
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El escritor y periodista Baltasar Bueno ha presentado su nuevo libro, ‘Las Fallas de Valencia’, una obra que busca desentrañar la esencia de esta festividad emblemática tanto para los valencianos como para los visitantes. En su libro, Bueno profundiza en la historia, la sociología y la riqueza cultural de las Fallas, trascendiendo la mera contemplación de los monumentos.
Un libro con doble propósito
Según el autor, el libro persigue un doble objetivo: servir como guía para aquellos que no están familiarizados con la complejidad de las Fallas y, al mismo tiempo, ofrecer a los propios valencianos datos interesantes y novedosos sobre su origen y evolución.
Bueno aborda debates históricos sobre el origen de las Fallas, contraponiendo la teoría que las sitúa en los talleres de carpinteros del siglo XIX con la que las remonta al siglo XVI, en tiempos de dominio musulmán. El autor se inclina por esta última, argumentando la profunda influencia de la herencia árabe en la cultura valenciana. “Si la gastronomía, la música y la pólvora vienen de la época mora, ¿por qué no iban a venir las fallas?”, cuestiona.
Las Fallas como tejido social y motor económico
El libro también destaca el papel de las Fallas como un sistema social activo que integra a cualquier persona que llega a Valencia.
“Cualquiera que llegue a Valencia a vivir se apunta a una falla, y ya está metido dentro del entramado del tejido social”, afirma Bueno, resaltando además su importancia como motor económico para la ciudad.
Se subraya que la actividad fallera se extiende durante todo el año, con comisiones que dinamizan la vida social y cultural de la ciudad, colaborando con parroquias, asociaciones vecinales y organizando eventos de diversa índole. En los barrios nuevos, una falla es considerada tan esencial como un supermercado o un centro de salud.
El debate sobre la religiosidad de las Fallas
Uno de los aspectos que el autor considera más problemáticos es la fuerte connotación religiosa que han adquirido las Fallas, originalmente una fiesta laica y civil. Este fervor se manifiesta en actos como la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados.
En este sentido, se menciona cómo la figura de San José, patrón de la fiesta, ha quedado relegada a un segundo plano, a pesar de que fue el arzobispo Carlos Osoro quien sugirió colocar una imagen del santo en la Plaza de la Virgen para recordar su importancia. Pese a su origen civil, la fiesta “se ha convertido en una gran oración popular, religiosa”.
La situación de los artistas falleros
La conversación también aborda la precaria situación de los artistas falleros, quienes enfrentan dificultades económicas debido al encarecimiento de los materiales y a presupuestos cada vez más ajustados.
Se cita el caso de Paco Torres, un reconocido artista que ha decidido trasladar su trabajo a las Hogueras de Alicante, que considera más rentables.
Bueno advierte sobre la necesidad de proteger a los creadores de los monumentos falleros, ya que su bienestar es fundamental para asegurar el futuro de la fiesta. “Hay que pensar en los artistas falleros”, insiste, porque “la fiesta les puede ir hacia abajo si no cuidamos y animamos al artista fallero”.













