
El hogar de A Coruña que cobija a personas sin techo: "Hay un subidón de autoestima tal que la gente es capaz de volver a llamar a un amigo, a una familia"
A Coruña ha vuelto a vibrar este viernes, 13 de marzo, con la celebración de la XXIV edición del Festival Intercentros. El Coliseum acogió el macroevento de música y baile cuya recaudación se destinará íntegramente a dos causas solidarias: la Asociación Dano Cerebral A Coruña (ADACECO) y la entidad Boanoite, que trabaja con personas sin hogar.
Uno de los proyectos beneficiados es Boanoite, una iniciativa auspiciada por la Parroquia de San Francisco de Asís de A Coruña que, como explicó en COPE Fray Natalio Saludes, busca “hacer visibles a tantas personas que pasas por la calle y no te das cuenta que están en esa situación”.
La asociación no solo realiza rondas para llevar café y compañía a quienes duermen en la calle, sino que también gestiona el Hogar Boanoite para ofrecerles un punto de estabilidad.
Esa estabilidad es clave. Según Saludes, el simple hecho de tener un espacio propio provoca “un subidón de autoestima tal, que la gente es capaz de volver a llamar a un amigo, a una familia, y en una semana se lo han llevado solo por haber contactado”.
Para el fraile, la colaboración con el Intercentros es “un regalo” que da visibilidad a esta realidad.
Juan Luis Delgado, presidente de Dano Cerebral Coruña, ha celebrado que la entidad está a punto de cumplir un sueño: la inauguración de un centro integral para la rehabilitación. Delgado explica que se centran en el “daño cerebral adquirido”, una lesión que sobreviene a una persona sana por un ictus, un accidente o un tumor.
Actualmente, atienden a 175 personas cada semana.
Aunque la sanidad pública ofrece una respuesta “sobresaliente” en el momento agudo, “el problema surge después”, afirma Delgado. Los tratamientos pueden ser de por vida y el sistema público “no comete este tratamiento”, por lo que la labor de asociaciones como la suya es fundamental.
Rodrigo Hidalgo, alma máter del festival, subraya que la finalidad del evento va más allá de la música.
El objetivo es unir “música, amistad y, sobre todo, solidaridad con los más desfavorecidos”. Para los jóvenes participantes, ha afirmado Hidalgo, “el premio grande es poder ayudar, es poder echar un granito de arena colaborando para que instituciones (…) puedan seguir haciendo ese magnífico trabajo”.
Con 24 ediciones a sus espaldas, el festival es ya parte de la historia de la ciudad.
Hidalgo cuenta con emoción que ya hay hijos de antiguos participantes sobre el escenario y mira con ilusión a la próxima edición, la de las “bodas de plata”. El festival, asegura, “es de la ciudad, es de los niños” y su labor “es ennoblecedor para todos”.












