
El "colapso" de la transitaria clave para el narcotráfico en el Puerto de Valencia
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La ‘operación Spider’, que desarticuló una presunta organización criminal dedicada al tráfico de cocaína a gran escala en el Puerto de Valencia, provocó el “colapso” de la empresa de transporte utilizada por la red. Así se desprende de un escrito de la representación legal de Lematrans, filial de Noatum, incluido en el sumario.
El abogado de la empresa lamentó que el bloqueo de cuentas ordenado por el Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia estaba causando un “perjuicio mayúsculo” que ocasionó, además, el “colapso de la compañía y la paralización de toda su operativa”.
Las investigaciones de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional detectaron que la presunta red de narcos conseguía las órdenes de transporte necesarias para sus operaciones de importación de cocaína a través de Lematrans Castellón SA.
La infiltración de agentes encubiertos permitió a los investigadores acreditar el papel “muy marcado” de dos figuras clave para la presunta trama: el gerente y director de operaciones de la empresa, Marcial R. N., y otro responsable de la mercantil, Toni B. F.
La Udyco considera que ambos ostentaban un “papel primordial para los fines ilícitos de la organización criminal”, al conseguir las órdenes de transporte que permitían al camionero acceder a la terminal portuaria y al contenedor “preñado”.
La instrucción vincula directamente a los dos responsables de la transitaria con la intervención de más de una tonelada de cocaína, el pasado 18 de julio, en la terminal CSP del Puerto de Valencia. “Ambos actúan en total y plena connivencia para que los actos ilícitos y planes de la organización lleguen a buen fin”, afirma el juez.
El gerente tomaba las “decisiones más importantes”
Las escuchas telefónicas previas a la intervención de la tonelada de cocaína permitieron a los investigadores concluir que Marcial R. N. se posicionaba “un escalón por encima” de Toni B. F. “en las decisiones más importantes”. El segundo era el “ejecutor” de las pautas del primero.
“Siempre” que Marcial R. N. acudía a la oficina de la empresa en el Club Náutico de Valencia era para tratar “asuntos que no desea hablar por teléfono con Toni”, según una de las resoluciones que constan en el sumario.
El juez destaca la importancia de la transitaria en la presunta trama de narcotráfico: “Las órdenes de transporte son la llave imprescindible para que las organizaciones criminales, a través de los camiones, camioneros y rescatadores, puedan acceder a las terminales del Puerto Autónomo de Valencia para sacar la droga oculta en el interior de contenedores marítimos. Con ellas en su poder, los equipos de extracción pueden entrar y salir fácilmente del puerto sin levantar ninguna sospecha”.













