Los compañeros de viaje de Israel y su falta de humanidad

Los compañeros de viaje de Israel y su falta de humanidad
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Los compañeros de viaje de Israel y su falta de humanidad

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La política internacional se encuentra en un momento de alta tensión, con Israel en el centro de múltiples conflictos y controversias.

El aislamiento de Alemania y la postura de España

Tras haber dado luz verde a Israel para llevar a cabo acciones en Gaza, Alemania se ha encontrado aislada, mientras que países como España, Irlanda y Bélgica han criticado la situación. España, bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, ha denunciado la vulneración de los principios del Derecho internacional, postura que inicialmente fue criticada por el Partido Popular, pero que luego fue secundada por Reino Unido, Francia e Italia.

El Partido Popular español se ha mantenido aislado en su postura, lo cual es inusual en el contexto europeo. Giorgia Meloni, en Italia, ha respondido a las críticas de la oposición italiana señalando que España está haciendo lo mismo que Italia, una observación que contrasta con la posición del Partido Popular en España.

La ofensiva en Irán y las advertencias a Líbano

La campaña de bombardeos de EEUU en Irán ha generado controversia, con revelaciones de que el Gobierno de Trump subestimó la posibilidad de que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz, una amenaza que se conoce desde los años 80.

Mientras tanto, Israel está aprovechando la situación para atacar Líbano, con escasa reacción por parte de los países europeos. El ejército israelí ha advertido a los habitantes del sur de Líbano que abandonen la zona, amenazando con la destrucción total si no se elimina a Hizbolá. Esta política de tierra quemada, sin distinción entre objetivos militares y civiles, ha resultado en numerosos muertos y heridos, incluyendo un ataque a una playa de Beirut que causó múltiples víctimas.

Según informes, el Gobierno israelí se prepara para lanzar una operación terrestre masiva en Líbano en una semana, lo que implica una invasión. Las amenazas y el lenguaje utilizado recuerdan a los utilizados antes de las acciones en Gaza.

La política de tierra quemada y la falta de soluciones diplomáticas

Israel parece creer que no hay problema que no se pueda solucionar mediante la violencia, considerando la diplomacia como una pérdida de tiempo. Esta política de tierra quemada, en la que los civiles son considerados prescindibles, ha inspirado las invasiones anteriores sin lograr soluciones duraderas. La fundación de Hizbolá, por ejemplo, fue una consecuencia de la invasión israelí de 1981.

Israel sabe que los bombardeos aéreos no provocarán un cambio de régimen en Irán, sino que solo causarán sufrimiento a los civiles. Según Trita Parsi, del ‘think tank’ Quincy Institute, Israel busca la hegemonía regional a través de la destrucción o desestabilización de otros países, buscando “seguridad total” a expensas de la inseguridad de los demás.

La “amenaza existencial” y la negación de los hechos

Algunos, como José Antonio Zarzalejos, argumentan que Israel debe ganar la guerra debido a una “angustia existencial” causada por la “amenaza existencial” que supone Irán. Sin embargo, esta visión no siempre se contrasta con los hechos.

En 1992, Israel afirmó que Irán estaba a punto de conseguir la bomba nuclear, algo que no ha sucedido. El acuerdo nuclear promovido por Obama garantizaba que el programa nuclear de Irán solo se destinara a fines civiles, pero Israel lo rechazó y Donald Trump lo anuló. La oposición al pacto se basaba en el deseo de eliminar completamente al enemigo, sin importar las consecuencias regionales.

La supervivencia de Israel está asegurada, siendo la mayor potencia militar de la zona, con un arsenal nuclear y una economía próspera. La mayor amenaza para su futuro radica en la radicalización de la derecha, el lenguaje militarista y la confrontación interna entre la población ultraortodoxa y laica.

La institucionalización de la violencia y la impunidad

La política israelí actual promete la guerra permanente y la intensificación del apartheid contra los palestinos. Esta institucionalización de la violencia se evidencia en casos como la decisión de la fiscalía militar israelí de retirar los cargos contra soldados acusados de abusos contra un preso palestino en la base de Sde Teiman. A pesar de la evidencia en vídeo y el parte médico que indicaba graves lesiones, la fiscalía justificó su decisión argumentando pruebas no concluyentes y la inclusión de la víctima en el intercambio de presos con Hamás, impidiendo su testimonio.

Uno de los acusados fue recibido como un héroe en la televisión israelí, lo que refleja una actitud preocupante hacia la violencia y los derechos humanos.

Un símbolo contra la guerra

La falla municipal de Valencia, con una figura de Charlie Chaplin en su papel de la película ‘¡Armas al hombro!’, es un símbolo contra la guerra. Esta obra de arte de 27 metros de altura, diseñada por José y Alejandro Santaulalia, representa una postura clara en contra de la violencia y el conflicto.