
Miles de peregrinos desafían el mal tiempo en la Javierada de Navarra
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Miles de peregrinos se congregaron este sábado en la explanada del castillo de Javier, Navarra, para celebrar la segunda Javierada del año. A pesar de las intensas lluvias y las bajas temperaturas, los asistentes caminaron durante horas para participar en la Eucaristía, celebrada junto al castillo natal de San Francisco Javier, patrón de las Misiones y copatrón de Navarra.
Bajo el lema ‘Invitados a la fe’, grupos parroquiales, familias, jóvenes, movimientos eclesiales y peregrinos provenientes de Navarra y otras comunidades autónomas se unieron a esta tradicional celebración.
Una peregrinación marcada por la fe y la perseverancia
Desde la madrugada, los caminos hacia Javier se llenaron de peregrinos equipados con impermeables, paraguas y ropa de abrigo. El clima adverso, lejos de desanimarlos, intensificó el carácter penitencial y orante de la peregrinación. Muchos grupos rezaron el rosario, entonaron cantos o caminaron en silencio, transformando el esfuerzo físico en una forma de oración compartida.
Como es costumbre en la segunda Javierada, la jornada culminó con el Vía Crucis, que partió a las tres de la tarde desde Sangüesa hacia el castillo de Javier.
Numerosos fieles recorrieron los ocho kilómetros que separan ambas localidades, participando en esta oración.
Llamamiento a la valentía en la fe
La misa de la segunda Javierada, presidida por el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, tuvo lugar a las cinco de la tarde en la explanada del castillo. Roselló instó a los peregrinos a no temer abrir las puertas a Cristo.
“Vuestra peregrinación ha sido un testimonio público. La Iglesia necesita vuestra fuerza y determinación. No tengáis miedo de mostrar vuestra fe”, exhortó Roselló a los fieles.
Animó, además, a los jóvenes a discernir su vocación, recordando que Javier es un camino hacia el sacerdocio y la vida consagrada.
Solidaridad misionera
La Javierada, como cada año, tuvo un fuerte componente solidario y misionero. Los donativos recaudados se destinarán a un proyecto pastoral en Honduras, impulsado por la misionera Angelines Lainez, para la construcción de una casa parroquial en Puerto Cortés.
La segunda y última Javierada del año concluyó con el himno a Javier, cantado por los peregrinos, consolidándose como uno de los eventos religiosos más importantes de Navarra.













