MORRISSEY CONQUISTA ZARAGOZA TRAS ONCE AÑOS DE AUSENCIA

MORRISSEY CONQUISTA ZARAGOZA TRAS ONCE AÑOS DE AUSENCIA
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

MORRISSEY CONQUISTA ZARAGOZA TRAS ONCE AÑOS DE AUSENCIA

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Once años de espera, dos cancelaciones y una serie de controversias no impidieron que Morrissey regresara triunfalmente a España. El exlíder de The Smiths ofreció un concierto apoteósico en el Auditorio de Zaragoza, donde demostró que su voz sigue en plena forma y su carisma intacto.

Un Regreso Triunfal

Ante 1.500 fans, Morrissey presentó su nuevo disco, ‘Make-up is a lie’, y repasó algunos de sus grandes éxitos, como ‘Everyday Is Like Sunday’, ‘Suedehead’ y ‘First of the Gang to Die’. El punto culminante de la noche fue, sin duda, ‘There Is a Light That Never Goes Out’, que cerró el espectáculo con el público entregado.

La expectación era máxima tras la cancelación de su concierto en Valencia. Sin embargo, desde el momento en que Steven Patrick Morrissey pisó el escenario, todas las dudas se disiparon. El público olvidó polémicas pasadas y se rindió ante la energía y la pasión del artista.

Un Sonido Apabullante

El Auditorio de Zaragoza, un espacio habitualmente reservado para la música sinfónica, se transformó en un templo del rock gracias al sonido potente de la banda de Morrissey. Los cinco instrumentistas, con especial mención a la guitarrista italiana Carmen Vandenberg, crearon una atmósfera electrizante que envolvió al público.

Clásicos y Novedades

Morrissey abrió el concierto con ‘Billy Bud’ y continuó con ‘I Just Want to See the Boy Happy’, antes de desatar la euforia con ‘Suedehead’. A continuación, interpretó dos temas de su nuevo disco, ‘Notre-Dame’ y ‘Make-Up Is a Lie’, que, si bien no alcanzaron la misma intensidad que sus clásicos, mostraron la evolución musical del artista.

Para compensar, Morrissey regaló a sus fans una serie de himnos como ‘A Rush and a Push and the Land Is Ours’ e ‘Irish Blood, English Heart’. También hubo espacio para la poesía con ‘I’m Throwing My Arms Around Paris’ y para la reivindicación con ‘The Bullfighter Dies’, que generó un debate visual con imágenes de corridas de toros y la bandera española en el escenario.

Un Final Inolvidable

Tras una breve pausa, Morrissey regresó al escenario para interpretar ‘Half a Person’ y ‘First of the Gang to Die’, recuperando la conexión con el público. ‘Last Night I Dreamt That Somebody Loved Me’ añadió un toque de melancolía a la noche, mientras que ‘Jack the Ripper’ la envolvió en un halo de misterio.

‘Everyday Is Like Sunday’ convirtió el Auditorio de Zaragoza en un coro unánime, demostrando que no todos los días son “silenciosos y grises”. El concierto finalizó con ‘There Is a Light That Never Goes Out’, un himno generacional que consagró el regreso triunfal de Morrissey a España.