
Nuevos fármacos contra la obesidad: Málaga lidera la investigación
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La obesidad, considerada una pandemia de salud pública, afecta a unas 350.000 personas solo en la provincia de Málaga. En el marco del Día Mundial contra la Obesidad, científicos destacan la gravedad de esta patología, asociada a más de 200 enfermedades, incluyendo diabetes y problemas cardiovasculares. Sin embargo, Málaga se ha convertido en un epicentro en el desarrollo de tratamientos farmacológicos innovadores.
Un descubrimiento clave en el intestino
El doctor Francisco Tinahones describe el hallazgo de moléculas en el intestino como uno de los descubrimientos más importantes del siglo XXI. Estas moléculas, según el director científico del IBIMA y jefe de Endocrinología del Hospital Clínico de Málaga, envían señales al cerebro indicando saciedad.
Los nuevos fármacos son versiones sintéticas de estas moléculas, abordando el origen biológico del problema en muchos pacientes.
Este mecanismo demuestra que el control del apetito no es solo una cuestión de voluntad. La sensación de hambre incontrolable tiene una explicación fisiológica. Los tratamientos actúan sobre este mecanismo, enviando al cerebro la señal de “basta” que a menudo falta en personas con obesidad.
Recuperando el control y la autoestima
El doctor Tinahones relata el caso de un paciente que perdió 25 kilos con estos tratamientos, destacando la importancia de haber recuperado el control sobre su apetito. Esta experiencia ilustra un cambio de paradigma: el problema no es la falta de voluntad, sino un desajuste orgánico que ahora la medicina puede corregir.
La supresión del deseo incontrolable de comer genera un círculo virtuoso.
Al desaparecer los atracones, el paciente recupera el control, mejorando su autoestima y predisponiéndole a adoptar hábitos saludables. El bienestar anímico impulsa el deseo de hacer ejercicio y cuidarse integralmente.
Málaga, a la vanguardia de la investigación
El IBIMA y el Hospital Clínico de Málaga participan en ensayos clínicos de fármacos de última generación. Actualmente, se encuentra en la fase 3 de un ensayo con el retatutride, un medicamento prometedor. Según Tinahones, se están probando fármacos que logran reducciones de peso iguales o incluso superiores a la cirugía de la obesidad.
Fármacos como la semaglutide y la tirzepatide ya están disponibles en farmacias, aunque sin financiación pública.
Si los ensayos confirman la eficacia y seguridad a largo plazo del retatutride, este tratamiento podría estar accesible en 2027 o 2028. La seguridad es un pilar fundamental de estas investigaciones, con estudios que se prolongan durante años.
Efectos secundarios y perspectivas
Los efectos secundarios más comunes son gastrointestinales, como náuseas o vómitos, debido a que el fármaco enlentece el tubo digestivo. Sin embargo, según el especialista, pocos pacientes deben suspender el tratamiento por este motivo.
Estos avances científicos refutan la idea simplista de “menos plato y más zapato”. El doctor Tinahones subraya que la obesidad es un problema complejo con mecanismos fisiológicos profundos.
Nuestro organismo está preparado para la hambruna, lo que dificulta la pérdida de peso y favorece el efecto rebote. Por lo tanto, afirmar que “cualquiera es capaz de bajar de peso” es radicalmente falso.
La obesidad es una enfermedad multifactorial que requiere un abordaje médico. Los nuevos fármacos son una herramienta terapéutica que aborda el origen del problema en muchos pacientes, ayudando a aquellos que eran incapaces de perder peso sin esta ayuda. Este cambio de paradigma se investiga e impulsa desde Málaga.













