FABRICE HADJADJ: UN FILÓSOFO FRANCÉS ENAMORADO DE ESPAÑA

FABRICE HADJADJ: UN FILÓSOFO FRANCÉS ENAMORADO DE ESPAÑA
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FABRICE HADJADJ: UN FILÓSOFO FRANCÉS ENAMORADO DE ESPAÑA

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El filósofo francés Fabrice Hadjadj se declara un ferviente admirador de España y su cultura. En una entrevista, Hadjadj expresó su profundo afecto por el país, atribuyéndolo en parte a su herencia sefardí.

Destacó las similitudes entre la música de la sinagoga sefardí y el “cante jondo” del flamenco.

Un Intelectual “Hijo del Siglo de Oro”

Desde una perspectiva intelectual, este pensador católico se siente particularmente conectado con la tradición literaria española. Se considera a sí mismo “un hijo del Siglo de Oro”, reconociendo la marcada influencia de autores como Miguel de Cervantes y Lope de Vega en su obra.

La Tauromaquia y la “Ecología Trágica”

Hadjadj es también un entusiasta de la tauromaquia, un tema que aborda en su libro ‘Ecología Trágica’.

En esta obra, el filósofo explora la interdependencia espiritual entre el ser humano y los animales, ofreciendo una perspectiva particular sobre la fiesta nacional española.

‘A Porta Gayola’: Torear con Inteligencia

El último capítulo del libro, titulado ‘A Porta Gayola’, establece una comparación entre el arte del toreo y la capacidad de “pelear con inteligencia”. Según Hadjadj, el torero no se enfrenta simplemente a la fuerza bruta del toro, sino que apela a la inteligencia, definida como “un asunto de muñeca con el capote o con la muleta”.

Para ilustrar su punto, Hadjadj recurre a las obras taurinas del escritor español José Bergamín, ‘El arte de birlibirloque’ y ‘La música callada del toreo’, que describen el toreo como “un encuentro de la inteligencia con la fuerza bruta”.

Hadjadj añade que esta afirmación es profundamente humana y cristiana, recordando que “los toreros rezan a la Virgen de la Asunción siempre”.

Torear las Ideas de Nuestro Tiempo

Hadjadj extrapola esta metáfora taurina al polarizado mundo actual. Argumenta que “esta manera de torear, torear con los errores, torear con respecto a la dignidad del enemigo, del adversario…

Tenemos que aprender a torear las ideas de nuestro tiempo”. Enfatiza la importancia de comprender la dimensión ética y estética que puede transformar la batalla en un baile, una posibilidad que, según él, emana de la caridad cristiana.