
El PP celebra el freno de Vox en Castilla y León, resignado a gobernar con la extrema derecha
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La dirección nacional del Partido Popular (PP) ha calificado la jornada electoral en Castilla y León como una “victoria incontestable”. Aunque el triunfo se daba por sentado, en los últimos días de campaña surgió la preocupación por un posible repunte de Vox, similar a lo ocurrido en Extremadura y Aragón. Sin embargo, este escenario no se materializó.
Alfonso Fernández Mañueco, candidato del PP, aumentó su porcentaje de votos y el número de procuradores en las Cortes. Vox, por su parte, experimentó un crecimiento moderado. A pesar de este resultado, el PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, se enfrenta a la necesidad de gobernar con Vox en la región.
Resultados electorales y reacciones
El escrutinio electoral disipó rápidamente las dudas que habían surgido en los días previos. En la sede nacional del PP, ubicada en la calle Génova de Madrid, se había especulado con un resultado “impredecible” y una posible definición de los últimos escaños por un margen estrecho. No obstante, la realidad se impuso con celeridad.
El PP mejoró su porcentaje de voto en cuatro puntos y obtuvo dos procuradores adicionales. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) resistió mejor de lo esperado, aumentando su representación de 28 a 30 escaños, en contraste con los resultados de Extremadura y Aragón. Vox también incrementó su apoyo, aunque en menor medida de lo anticipado por las encuestas, con un aumento de 1,24 puntos y un solo procurador más.
“El PP va a ganar las elecciones y los ciudadanos han dicho diálogo, vamos a dialogar”, declaró Mañueco tras conocer los resultados. Esta afirmación subraya la necesidad de alianzas para que el PP logre la investidura, lo que apunta a un pacto con Vox.
El techo de Vox y el bloqueo en Extremadura
En Génova consideran que los comicios del domingo confirman el “techo” de Vox, que, según sostienen, ha pagado el precio del bloqueo que impuso en Extremadura y Aragón por “cálculo electoral”. Dirigentes del PP señalan que esta situación obligó a Santiago Abascal, líder de Vox, a cambiar de estrategia en la última semana de campaña y anunciar un posible acuerdo de gobernabilidad con María Guardiola, candidata del PP en Extremadura.
Las elecciones de Castilla y León, resultado del agotamiento de la legislatura, presentaban un escenario complejo para Mañueco. Sin embargo, en Génova se muestran satisfechos con la forma en que se resolvió la situación. Feijóo conversó con Mañueco en dos ocasiones durante el domingo, una por teléfono y otra por videoconferencia, siendo “ovacionado” en esta última, según fuentes de la dirección del partido.
Análisis estratégico del PP
Los estrategas de Feijóo destacan el freno de Vox: “Estuvo más cerca del 25% que del 20% en los ‘trackings’ de hace menos de un mes. Su decisión de bloquear un gobierno de centro derecha en Extremadura le ha hecho daño”.
“Los partidos del bloque que votaron en contra de María Guardiola suben mucho menos que el PP”, añaden las mismas fuentes, equiparando así a Vox con los socialistas. En Génova celebran haberle sacado “casi siete puntos” a los de Abascal.
La dirección del PP se congratula de que “el PP sigue acumulando victorias electorales sin que el PSOE tenga opción de gobernar en ningún territorio”, considerando suficiente “ganar y gobernar”. Mañueco ha logrado este objetivo, incrementando tanto el porcentaje de voto como el número de procuradores.













