LA VERDAD, PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA

LA VERDAD, PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA
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LA VERDAD, PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA

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La frase “la primera víctima de la guerra es la verdad” resuena con fuerza, aunque a menudo la olvidamos en cuanto comienzan los conflictos. La repetimos cuando las guerras terminan y descubrimos las mentiras que justificaron la violencia, sintiéndonos engañados y manipulados.

Una lección olvidada

Sorprende la facilidad con la que olvidamos esta premisa en cada nuevo conflicto. Sabemos que toda guerra conlleva una campaña propagandística paralela, con noticias falsas difundidas por políticos y militares. Somos conscientes de que la censura y la desinformación son inherentes a estos procesos, lo que exige un sentido crítico agudizado y desconfianza ante la información que recibimos.

Sin embargo, una y otra vez caemos en las mismas trampas. “La primera víctima de la guerra es la verdad”, una frase que deberíamos tener presente constantemente.

EE.UU. e Israel: Maestros de la desinformación

En el contexto de la actual situación geopolítica, destacan dos países con amplia experiencia en la manipulación informativa: Estados Unidos e Israel. EE.UU. ha buscado históricamente el apoyo de su población a través de narrativas emocionales, recurriendo a bulos bélicos y contratando empresas de relaciones públicas para diseñar su estrategia informativa. Israel, por su parte, invierte grandes recursos en su maquinaria de propaganda, reclutando colaboradores en todo el mundo para promover su relato.

Aunque Irán también recurre a la manipulación, sus capacidades son limitadas en comparación con las de Estados Unidos e Israel. Ambos países, con un historial de mentiras en tiempos de guerra, están liderados por figuras que han demostrado su predisposición a presionar a periodistas y medios.

La IA como herramienta, no como causa

La inteligencia artificial, que inunda las redes sociales con videos falsos, es solo una herramienta más en este panorama. La verdadera fuente de mentiras radica en el ejército estadounidense y el israelí. Ante la información relacionada con conflictos internacionales, es crucial recordar a la primera víctima, aquella que solemos olvidar con mayor rapidez: la verdad.