
España lidera la lucha contra la contaminación vehicular con la norma UNE 82509:2026
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
España se sitúa a la vanguardia en Europa en la regulación de la contaminación atmosférica vehicular con la publicación de la norma UNE 82509:2026. Este marco técnico, pionero en el continente, establece los criterios para la medición remota de emisiones de vehículos (IMREV), marcando un hito en la fiabilidad y trazabilidad de estos procesos.
¿Cómo funcionan los radares de emisiones?
La tecnología IMREV, a menudo denominada “radares de emisiones”, se basa en la instalación de dispositivos al margen de la carretera.
Estos proyectan haces de luz invisibles que atraviesan los gases de escape de los vehículos en circulación.
El sistema realiza un análisis instantáneo de los gases, calculando con precisión los niveles de óxidos de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono, hidrocarburos, amoniaco y partículas emitidas. Adicionalmente, una cámara registra la matrícula del vehículo, su velocidad y aceleración, contextualizando los datos de emisión.
Identificación de “grandes emisores”
Esta capacidad de medición y registro permite a las autoridades identificar de forma selectiva a los vehículos denominados “grandes emisores” (o “high-emitters”).
Este grupo, aunque representa un porcentaje mínimo del parque móvil (aproximadamente el 1%), es responsable de una proporción significativa de las emisiones totales (hasta el 40%).
Un estándar riguroso y verificable
La norma UNE 82509:2026, desarrollada por expertos de la Asociación Española de Normalización, el Ministerio de Industria y Turismo y el Centro Español de Metrología, entre otros, no solo regula la fabricación de los instrumentos de medición. También establece un sistema riguroso para la verificación de los equipos en servicio, asegurando su precisión a lo largo del tiempo, incluso después de reparaciones o modificaciones.
Armonización con la normativa europea
Esta regulación española se alinea con la propuesta legislativa “Roadworthiness Package” que se está desarrollando en Bruselas.
El objetivo de esta iniciativa europea es crear una red de vigilancia para asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas anticontaminación de los vehículos y detectar aquellos que hayan sido manipulados o presenten fallas.
Beneficios de la norma UNE 82509:2026
Al focalizarse en los vehículos que generan la mayor parte de la contaminación, la norma UNE 82509:2026 permite diseñar políticas de calidad del aire más justas y eficaces. Además, ofrece a las administraciones una herramienta para mejorar el entorno urbano sin necesidad de interrumpir el tráfico rodado.













