RENÉ PETIT: EL INGENIERO FUTBOLISTA DETRÁS DEL EMBALSE DE YESA

RENÉ PETIT: EL INGENIERO FUTBOLISTA DETRÁS DEL EMBALSE DE YESA
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

RENÉ PETIT: EL INGENIERO FUTBOLISTA DETRÁS DEL EMBALSE DE YESA

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

En un inesperado cruce entre deporte e ingeniería, se ha revelado la historia de René Petit, un nombre clave tanto en el fútbol español como en la construcción de una de las infraestructuras hidráulicas más importantes del país: el Embalse de Yesa.

Un futbolista de leyenda

René Petit no solo fue un destacado ingeniero civil, sino también una figura legendaria del fútbol. Jugó en el Real Unión y fue internacional con la selección francesa, dejando una huella imborrable en el fútbol de principios del siglo XX.

Su pasión por el deporte era tal que protagonizaba hazañas impensables hoy en día, como viajar desde Madrid hasta Irún para jugar con su equipo y regresar inmediatamente después.

El Embalse de Yesa: una obra de ingeniería clave

El Embalse de Yesa, inaugurado en 1959, transformó el valle del río Aragón y permitió el desarrollo del regadío a gran escala gracias al Canal de las Bardenas. Esta infraestructura hidráulica, construida sobre el río Aragón entre Navarra y Aragón, se remonta a los planes de modernización agrícola impulsados a finales del siglo XIX y principios del XX.

Las primeras iniciativas para regular el caudal del río Aragón surgieron en el siglo XIX, con la idea de construir un sistema de riego que llevara agua hacia las Bardenas.

Aunque los primeros proyectos no prosperaron, el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de comienzos del siglo XX recuperó la idea de crear un gran embalse que permitiera almacenar agua y asegurar el desarrollo agrícola de la zona.

El proyecto técnico del pantano comenzó a definirse a principios del siglo XX y quedó vinculado al desarrollo del Canal de las Bardenas, una infraestructura clave para transformar miles de hectáreas de secano en regadío en Navarra y Aragón. Las obras del embalse comenzaron a finales de la década de 1920, aunque quedaron interrumpidas durante la Guerra Civil española.

Tras el conflicto, los trabajos se retomaron y la presa fue finalmente inaugurada en 1959.

Con una capacidad cercana a los 450 hectómetros cúbicos en su configuración original, el embalse permitió regular el río Aragón, abastecer el canal de riego y generar energía hidroeléctrica, consolidándose como una pieza fundamental del sistema hidráulico del valle del Ebro.

Impacto social y debate actual

La construcción del pantano también tuvo un importante impacto social, provocando la expropiación de tierras y el abandono de pueblos como Ruesta, Tiermas y Escó, cuyos habitantes fueron desplazados. En las últimas décadas, el proyecto de recrecimiento del embalse ha generado un intenso debate social, político y ambiental en Navarra y Aragón.

Así, la figura de René Petit emerge como un símbolo de la conexión entre el deporte y la ingeniería, uniendo dos mundos aparentemente opuestos en la historia de España.