
NUEVO TITULO: "Que no acabe este blues": El cancionero amoroso y melancólico de Carlos Aganzo
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El poemario “Que no acabe este blues” de Carlos Aganzo, publicado por Editorial Difácil en 2025, es una inmersión en la noche, el desamor y la nostalgia, donde la música se convierte en un refugio y una forma de entender la vida. Con 67 páginas y un precio de 12 euros, este libro es un viaje a través de las experiencias de una vida marcada por el paso del tiempo y las relaciones que dejaron huella.
Un diálogo entre poesía, música y vivencias
Aganzo establece un diálogo con figuras icónicas del blues y el jazz como Sam Myers, Chet Baker, Dorothy Moore, Carmen McRae, Billie Holiday y Ella Fitzgerald.
A través de sus versos, interpreta el ritmo y la voz de un personaje que se debate entre la melancolía y el deseo de aferrarse a la vida. La obra se caracteriza por su tono mundano, sentimental e irónico, con sutiles toques de humor.
Los poemas exploran los últimos vestigios de relaciones fallidas, la fugacidad del tiempo y un lamento por las pérdidas, las mujeres que marcaron su vida y las heridas que aún permanecen abiertas.
También aborda temas como los celos y la nostalgia por lugares que ya no existen, donde alguna vez se vivió un amor que ahora solo perdura en los sueños.
Un blues personal a ritmo de encuentros y desencuentros
Carlos Aganzo se inspira en el blues para componer su propio cancionero, tejiendo un relato de encuentros y desencuentros, de dolor y búsqueda. Cada poema se convierte en una canción, una variación que da lugar a escenarios sentimentales íntimos y profundamente castellanos.
Los versos evocan un mundo en transformación, donde las noches ya no son las mismas, convirtiendo al libro en una reflexión sobre el tiempo, la fragilidad y la necesidad de reconstruirse.
El poemario se presenta como una delicia de principio a fin. La fusión de música, poesía y biografía crea una conexión con el lector, invitándolo a un mundo cotidiano y cultural a la vez.
Las palabras de Aganzo, como él mismo expresa, dejan una luz encendida por si alguien decide regresar. “Que no acabe este blues”, bellamente ilustrado por Naiel Ibarrola, es un desafío contra la pérdida del amor y la poesía, una forma de encontrar sentido en medio de la soledad al ritmo del blues y el jazz.
Esta obra, como las palabras de Viola Davis, nos recuerda que no se canta para sentirse mejor, sino porque es la manera de entender la vida.













