Nuevos detalles revelan la obsesión y los nervios de los acusados por la muerte de Francisca Cadenas

Nuevos detalles revelan la obsesión y los nervios de los acusados por la muerte de Francisca Cadenas
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Nuevos detalles revelan la obsesión y los nervios de los acusados por la muerte de Francisca Cadenas

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil vigilaba desde hacía tiempo a Julián y Manuel González, los hermanos acusados del asesinato de su vecina, Francisca Cadenas, desaparecida en mayo de 2017. La colocación de micrófonos en su vivienda y vehículos permitió a los investigadores recabar pruebas cruciales que culminaron con su detención, nueve años después de la desaparición.

Grabaciones reveladoras

Las grabaciones, que forman parte del sumario, sugieren una posible motivación sexual en el crimen. A pesar del tiempo transcurrido, los hermanos seguían haciendo referencia a “zonas íntimas” del cuerpo de la víctima, revelando la obsesión de Julián, quien confesó el crimen, por su vecina.

La UCO instaló los micrófonos en febrero de 2025. Las grabaciones revelan que el 4 de febrero, Julián encontró carteles con la fotografía de Francisca Cadenas en la puerta de su casa y sobre su coche. Al entrar en el vehículo con uno de los carteles, comenzó a hablar de las partes íntimas de la mujer, murmurando: “vamos a ver, Francisca, ¿dónde vas?”. Al día siguiente, dijo solo en su coche: “No vais a encontrar nada, no la vais a encontrar, no la vais a encontrar. Que le den por culo”.

En mayo de 2025, tras la instalación de una placa en el callejón donde desapareció Francisca Cadenas, Julián afirmó en su coche: “Avenida Francisca Cadenas. Estaba buena, ¿eh?”.

Reproches y obsesión

Manuel González, el hermano mayor, reprochó a Julián su fijación con Francisca. En una grabación de octubre, se le escucha decir: “O la tenías que pinchar… Todo el día fun, fun, fun… la Francisca”, lo que la Guardia Civil interpretó como una “cierta obsesión” de Julián con la víctima.

La presión y el “rincón”

En las semanas previas a la detención, la UCO realizó reconstrucciones de la noche de la desaparición. Los hermanos sentían la presión y vigilancia. El 4 de marzo, Manuel trató de calmar a Julián: “Lo tienen que demostrar, lo que sea lo tienen que demostrar”.

El 7 de marzo, tras otra reconstrucción, Julián comentó a su hermano: “Van a por ti y ya está, van a por ti”, pero Manuel le corrigió, diciendo que iban “a por los dos”. Manuel intentó tranquilizar a Julián: “Juli, no te comas el coco. Están buscando pero no tienen pruebas ningunas ni ná y están intentando *arrascar* donde sea, buscar pruebas sin motivo, sin ná ni ná”.

Sin embargo, Julián seguía nervioso y sospechaba que el cerco de la Guardia Civil se estrechaba. “Lo del rincón es lo que más mal rollo me está dando”, le dijo a su hermano, quien le pidió que no “se comiera el coco”.

Esa frase fue clave para los investigadores, quienes consideraron que Julián podría estar refiriéndose al lugar donde tenían ocultos los restos de Francisca Cadenas. El registro de la vivienda reveló que los restos óseos de Francisca Cadenas estaban enterrados bajo el suelo del patio.