
Israel intensifica su ofensiva en Líbano: Familias enteras aniquiladas y ciudades convertidas en desiertos
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El reciente conflicto entre Israel y Líbano ha alcanzado niveles alarmantes, dejando tras de sí un rastro de devastación y muerte sin precedentes. Comunidades enteras han sido desplazadas y destruidas, mientras que el número de víctimas mortales aumenta a un ritmo alarmante, superando incluso el de guerras anteriores en la región.
Ataques indiscriminados siegan vidas inocentes
El caso de Batoul Hamdan y su familia es un crudo ejemplo de la tragedia que azota al país. Batoul, junto a sus dos hijos pequeños, Fátima y Jihad, buscaban refugio de los bombardeos en la casa de sus padres en Al-Nimiriya. Sin embargo, un ataque israelí destruyó la vivienda, acabando con la vida de los ocho miembros de la familia Hamdan: los abuelos, los hijos y los nietos, tres generaciones borradas de un plumazo.
Qassem Ayoub, vecino de la familia, relata que no hubo advertencia previa al ataque. Desesperado, huyó con sus hijos en brazos, preguntándose por qué fueron atacados. La pregunta resuena en medio de los escombros: ¿Por qué?
Cifras alarmantes de víctimas
Como Batoul y su familia, cerca de 900 libaneses han perdido la vida desde el 2 de marzo, incluyendo más de 100 niños. El número de víctimas mortales aumenta a un ritmo vertiginoso, superando con creces el de conflictos anteriores en Líbano.
El 7 de marzo, 41 personas murieron en Al-Nabi Shayth, en el valle de la Becá, y al día siguiente, 18 fallecieron en Sir el-Gharbiyeh. La magnitud de la tragedia ha conmocionado a los libaneses, incapaces de asimilar la magnitud de la pérdida.
La guerra se intensifica
El conflicto se desató el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel, desencadenando una campaña israelí en todo Líbano. La situación se ha deteriorado rápidamente, superando los parámetros de la guerra de 2023-2024. En lo que va de mes, Israel ha provocado el desplazamiento forzoso de aproximadamente un millón de personas y ha bombardeado incluso la capital, Beirut.
Ciudades fantasma y éxodo masivo
El ataque contra Al-Nimiriya ha provocado el éxodo de casi todos sus residentes. A poca distancia, Nabatieh, una ciudad que solía albergar a 90.000 personas, se ha convertido en una ciudad fantasma. El abogado Ali Hariri, también socorrista, estima que solo quedan unas 150 familias.
Hariri, junto a su compañero Abbas Fahad, recorren la ciudad en una ambulancia, constatando la devastación y el número de víctimas. “Nos preocupa que entren los tanques; se habla de invasión”, confiesa Hariri, recordando la invasión de 1982.
Operación terrestre y órdenes de evacuación
Israel ha anunciado el inicio de una operación terrestre en el sur de Líbano y ha emitido órdenes de evacuación para una extensa franja de territorio, obligando a miles de personas a desplazarse hacia el norte.
Riyadh al-Lattah, un carpintero de 57 años, acató la orden de evacuación y abandonó su hogar en Beirut. Sin embargo, un ataque aéreo cerca de su tienda de campaña acabó con la vida de 12 personas, dejando una escena dantesca.
“Esta guerra es más dura”
“Esta guerra es más dura, porque al menos la última vez te avisaban antes de atacar; ahora es aleatorio”, lamenta Al-Lattah, ahora refugiado en Beirut. El alcalde de Al-Nimiriya, Ali Farhat, comparte mensajes de Batoul Hamdan, quien antes de morir expresaba su temor a dormir en la calle y su deseo de permanecer en su hogar.
“Prefiero quedarme y morir en mi casa”, escribió Batoul, una frase que resume la desesperación y el desamparo que embargan a la población libanesa.













