MUERTE DE HAITAM EN TORREMOLINOS: INVESTIGACIÓN POLICIAL BAJO SOSPECHA

MUERTE DE HAITAM EN TORREMOLINOS: INVESTIGACIÓN POLICIAL BAJO SOSPECHA
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MUERTE DE HAITAM EN TORREMOLINOS: INVESTIGACIÓN POLICIAL BAJO SOSPECHA

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La muerte de Haitam Mejri en un locutorio de Torremolinos, tras ser reducido por seis agentes de policía, está siendo investigada por un juzgado de Málaga. La jueza a cargo del caso ha decidido archivar provisionalmente las actuaciones hasta recibir el informe definitivo de la autopsia.

INFORME PERICIAL CONTRADICE VERSIÓN POLICIAL

Un informe pericial encargado por la familia de Mejri concluye que el hombre falleció por una insuficiencia cardiorrespiratoria severa, causada por la presión ejercida por los agentes sobre su cuello y tórax, además del uso de gas irritante y múltiples descargas eléctricas con pistolas Taser.

GRABACIONES REVELAN DETALLES DE LA INTERVENCIÓN

Las grabaciones de las cámaras de seguridad del local y de las pistolas Taser contradicen la versión de algunos sindicatos policiales. Los videos muestran que Mejri, de 35 años, entró al locutorio alterado, pero no amenazó a los agentes ni portaba objetos peligrosos. Recibió entre ocho y diez descargas eléctricas en diez minutos, mientras estaba en el suelo, antes de fallecer.

DESARROLLO DE LOS HECHOS

El 7 de diciembre, Haitam Mejri entró a un locutorio pidiendo un cargador para su móvil. Tras forcejear con el dueño, este lo encerró y llamó al 112. La policía, al llegar, encontró a Mejri con dos móviles y unas tijeras escolares. Un agente le apuntó con una Taser y le ordenó tirarse al suelo. Mejri se negó, señalando las cámaras e insistiendo en que iba a “colaborar”.

Sin embargo, al estrechar la mano del agente, este intentó derribarlo con la ayuda de otros dos compañeros. Comenzó entonces un forcejeo que terminó con Mejri en el suelo y, minutos después, muerto. Seis agentes participaron en la reducción.

VIOLENCIA EXCESIVA Y AGONÍA

En el video se escucha a Mejri gritar mientras los agentes lo golpean, gasean, sujetan y le disparan con la Taser. Recibe el primer disparo en la zona lumbar, mientras está en el suelo y engrilletado. Un agente se sube sobre sus piernas, mientras otro lo sujeta por el cuello. Se le golpea la cabeza y se le sigue aplicando descargas eléctricas, a pesar de sus gritos y dificultades para respirar.

Tras siete minutos, y con Mejri reducido, un agente sugiere aplicar más descargas con la Taser. Después de diez minutos de forcejeo, los policías comentan sobre su estado: “Bueno, ya ha muerto, ¿no?”. Tras comprobar que su respiración es débil, alguien comenta que “se ha venido abajo”.

LLAMADA A LA CENTRAL Y SOSPECHAS

Solo entonces llaman a la central, reportando un detenido “bastante agresivo” y solicitando una ambulancia. Los agentes comienzan a sospechar lo ocurrido: “A ver si le pillas el pulso”, “Le damos la vuelta que no se vea”, “Creo que le ha dado una sobredosis”. Finalmente, intentan reanimarlo, pero ya es demasiado tarde.

DENUNCIA POR USO EXCESIVO DE LA FUERZA

La familia de Haitam ha denunciado a los seis agentes por uso excesivo de la fuerza, alegando que conocían el riesgo que corrían al emplear esos medios. El informe forense encargado por la familia concluye que la presión sobre el cuello y el tórax, la inmovilización, el gas irritante y las descargas eléctricas provocaron la insuficiencia cardiorrespiratoria que causó la muerte de Mejri.

La familia también ha expresado su dolor por las versiones difundidas por sindicatos policiales, que atribuyen a Haitam agresividad, intento de robo y amenazas, versiones que los videos desmienten.