
Golpe al petaqueo en Cádiz, la Guardia Civil incauta 334 petacas de gasolina y cuatro narcolanchas logísticas
La Guardia Civil ha desarrollado durante el pasado fin de semana varios operativos contra el llamado petaqueo, la logística que permite abastecer de combustible a las narcolanchas que operan en el litoral gaditano.
Las actuaciones se han saldado con tres detenidos, la incautación de cientos de garrafas de gasolina y la intervención de varias embarcaciones utilizadas por redes vinculadas al narcotráfico.
La Guardia Civil ha intensificado durante el último fin de semana su presión contra las redes logísticas que sostienen el narcotráfico en la costa gaditana, con un operativo que se saldó con la incautación de 334 petacas de gasolina, más de 8.400 litros de combustible y cuatro embarcaciones.
Embarcaciones que eran utilizadas para abastecer a las conocidas como embarcaciones de alta velocidad, las potentes lanchas empleadas por las organizaciones criminales para transportar droga desde el mar hasta la costa.
Las actuaciones se desarrollaron en distintos puntos estratégicos del litoral de la provincia de Cádiz, concretamente en la desembocadura del río Guadalete, en las marismas del río Barbate y en la Bahía de Cádiz.
Zonas donde las fuerzas de seguridad detectan con frecuencia movimientos vinculados al llamado petaqueo, la actividad clandestina destinada a suministrar combustible a las narcolanchas que operan frente a la costa andaluza.
La primera intervención tuvo lugar durante la mañana del 14 de marzo, cuando la Central Operativa Compleja de la Comandancia detectó en mar abierto una embarcación sospechosa que navegaba hacia la Bahía de Cádiz.
Tras activar al Servicio Marítimo Provincial, los agentes interceptaron una lancha de fibra equipada con un motor de 75 caballos de potencia que transportaba 104 garrafas de gasolina, presumiblemente destinadas a abastecer a embarcaciones utilizadas por redes de narcotráfico.
Segunda actuación de la Guardia Civil en Barbate
La segunda actuación se produjo en la mañana del día 15 en la desembocadura del río Guadalete. Desde el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior los guardias civiles detectaron una embarcación de alta velocidad que se dirigía hacia la Bahía de Cádiz, lo que llevó a activar un dispositivo conjunto para impedir que recibiera apoyo logístico.
Al final la lancha fue interceptada en la bocana del río, donde los agentes comprobaron que transportaba más de cien petacas de combustible.
La embarcación, de unos ocho metros de eslora, estaba tripulada por tres personas que fueron detenidas como presuntas responsables de delitos de contrabando y tenencia de sustancias inflamables, una infracción que las autoridades consideran especialmente peligrosa por el riesgo que supone transportar grandes cantidades de combustible sin medidas de seguridad.
La última intervención tuvo lugar durante la madrugada siguiente en las marismas del río Barbate. Patrullas de Fiscal y Fronteras de Barbate, junto con unidades de seguridad ciudadana desplegadas por tierra y con apoyo del Servicio Marítimo Provincial de Algeciras, localizaron dos embarcaciones y un remolque cargados con 130 garrafas de gasolina preparadas para su traslado hacia el mar.
Según fuentes de la investigación, una de las embarcaciones llevaba acoplado un remolque diseñado para transportar un mayor número de petacas en cada viaje, lo que permitía aumentar la capacidad de suministro a las narcolanchas que esperan combustible en alta mar.
El balance final del operativo se cerró con la detención de tres personas, la incautación de cuatro embarcaciones, un remolque y las 334 petacas de gasolina intervenidas.
Para la Guardia Civil, estas actuaciones resultan clave para debilitar la infraestructura que permite a las organizaciones criminales mantener su actividad en el litoral gaditano, ya que sin combustible las lanchas rápidas no pueden realizar largas travesías ni coordinar las rutas de entrada de droga.
Las autoridades subrayan que el control del petaqueo se ha convertido en una prioridad estratégica, porque cortar esta cadena logística dificulta la operatividad de las redes de narcotráfico que utilizan el litoral gaditano como punto de entrada de hachís y otras sustancias estupefacientes procedentes del norte de África.
Se trata de un fenómeno que continúa siendo uno de los principales desafíos para las fuerzas de seguridad en la zona sur de España en los últimos años debido a la elevada rentabilidad del tráfico ilegal y a la presión constante de las mafias sobre estas costas.












