
Nicolás Maduro enfrenta cargos por narcoterrorismo en EE.UU. y problemas para pagar a su abogado
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El 3 de enero de 2026, la imagen de Nicolás Maduro, expresidente venezolano, llegando esposado a Nueva York en un avión militar, captó la atención mundial. Inmediatamente fue trasladado al centro metropolitano de detención de Brooklyn, donde permanece recluido.
La comparecencia ante la justicia estadounidense de Maduro y su esposa, Cilia Flores, también detenida, programada para el miércoles, fue pospuesta hasta la próxima semana.
Acusaciones de narcoterrorismo
Maduro enfrenta cargos derivados de una imputación de 2020 por narcoterrorismo. Las acusaciones incluyen acciones terroristas, tráfico de armas con la guerrilla de las FARC e introducción de cocaína en Estados Unidos.
Según informes, las acusaciones son serias, tanto para él como para su esposa. En la misma causa están imputados otros altos cargos chavistas como Diosdado Cabello, y ya han sido declarados culpables el general Cliver Alcalá y Hugo ‘El Pollo’ Carvajal.
Problemas con el pago de su defensa
El aplazamiento de la vista judicial se debe principalmente a las dificultades de Nicolás Maduro para pagar a su abogado, Barry Pollock, cuyos honorarios podrían superar los 500.000 dólares.
Inicialmente se le concedió una licencia de sanciones para acceder a recursos, pero la fiscalía determinó que fue un error.
Ahora, Maduro debe costear su defensa sin utilizar fondos del gobierno venezolano o aceptar un abogado de oficio.
Aislamiento en prisión
El día a día del expresidente en prisión es particularmente difícil. El juez Alvin Hellerstein ordenó su aislamiento por su propia seguridad, para evitar agresiones o prevenir un suicidio. Debido a la falta de un módulo específico para ello en el centro de Brooklyn, Maduro permanece en la celda de castigo, la única que garantiza su completo aislamiento.
La celda mide 2 por 3 metros, tiene luz cenital y está vigilada constantemente por guardias. Su contacto con el exterior es mínimo: solo puede salir al patio tres veces por semana, siempre esposado y con grilletes, sin contacto con otros presos.
Efectos del aislamiento
El aislamiento parece estar afectando a Maduro.
Según testimonios, el expresidente grita por las noches, afirmando ser el presidente legítimo de Venezuela, estar siendo torturado y secuestrado, y pide que se transmita el mensaje a sus familiares.
Visitas en prisión
A pesar del encierro, Maduro ha recibido algunas visitas, incluyendo al excanciller venezolano, Félix Plasencia, en visitas consulares. También ha tenido al menos dos visitas conyugales con su esposa, Cilia Flores, quien se encuentra en la misma prisión, pero en otro módulo. Además, tiene derecho a comunicarse regularmente con sus abogados y, ocasionalmente, con otros familiares, como sus hijos.













