
DONACIÓN DE SANGRE: UN ENCUENTRO ENTRE EL MAYOR DONANTE Y EL MAYOR RECEPTOR DE ESPAÑA
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El programa ‘La Tarde’ de COPE reunió a Francisco del Amo y Secundino Sacristán, dos figuras que representan los extremos opuestos de la donación de sangre. Francisco del Amo, reconocido como el mayor donante de sangre de Europa con más de 540 donaciones, y Secundino Sacristán, quien ha necesitado más de 1.350 bolsas de sangre para sobrevivir, convirtiéndose en el mayor receptor de España.
El encuentro subraya la conexión vital entre quien dona y quien recibe.
Francisco del Amo: Casi 50 Años de Donaciones Altruistas
Francisco del Amo, originario de Ciudad Real y residente en Burgos, comenzó a donar sangre en 1977, impulsado por su madre. Lo que comenzó como un acompañamiento se convirtió en un hábito arraigado en su vida.
Actualmente, Francisco dona plasma o plaquetas cada 15 o 20 días, sin experimentar efectos adversos, incluso durante su etapa como albañil.
“Toda mi vida he sido albañil, yo tenía la costumbre de ir a donar a primera hora, y me podía ir a un andamio”, explicó, refutando la creencia sobre la debilidad post-donación. En tono humorístico, añadió que donar sangre no adelgaza.
Del Amo aclaró que su sangre, del grupo 0 positivo, es compatible con todos los grupos sanguíneos excepto el 0 negativo, que es el donante universal.
Subrayó que su reconocimiento como mayor donante del mundo por la FIO (Federación Internacional de Organizaciones de Donantes de Sangre) se debe a sus donaciones altruistas.
Secundino Sacristán: La Necesidad Vital de las Transfusiones
Secundino Sacristán, un vallisoletano de 61 años, requiere transfusiones sanguíneas para vivir debido a una enfermedad genética que padece desde los seis años. Ha recibido más de 1.350 bolsas de sangre.
Cada 15 o 21 días, Secundino acude al hospital para recibir dos bolsas de glóbulos rojos, un proceso que puede durar entre ocho y nueve horas. “A nadie nos gusta ir al hospital, nadie nos gusta estar hospitalizado, nadie nos gusta que nos pinchen el brazo”, reconoció, pero es su única opción para seguir adelante.
Como vicepresidente de Aleta, la asociación de lucha contra las talasemias, es consciente de la importancia crucial de la sangre para muchos pacientes.
Un Gesto Anónimo que Salva Vidas
Francisco del Amo, quien ya conocía a Secundino, resaltó la importancia del anonimato en la donación. “Posiblemente, la grandeza de ser donante de sangre es que no sabes a quién le estás pudiendo ayudar, incluso a salvarle la vida”, reflexionó.
Ambos lamentaron el bajo número de donantes en España, que apenas supera el millón de personas, aproximadamente el 4% de la población que podría donar, cifra que Del Amo calificó de “ridícula”.
El testimonio más emotivo fue el de Secundino Sacristán, quien expresó su sentimiento al recibir las transfusiones: “Lo que me emociona de verdad es cuando tengo mis dos bolsas de sangre esperándome en el hospital.
Para mí es un gran día, y sé que sin eso no puedo vivir, y es el mayor regalo que nos pueden hacer”.
Sus palabras resumen la importancia de un gesto sencillo que, como se ha recordado, “no se fabrica, se comparte”.












