
ADIÓS A LA PIEL DE NARANJA: CREMAS REDUCTORAS Y ANTICELULÍTICAS QUE SÍ FUNCIONAN
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Mantenerse en forma y con un peso saludable es una meta que se logra con una alimentación equilibrada y un estilo de vida activo. Sin embargo, muchas personas buscan un apoyo extra en cosméticos que refuercen sus esfuerzos diarios. Aquí es donde entran en juego las cremas reductoras y anticelulíticas, que, si bien no son milagrosas, pueden mejorar la apariencia de la piel y complementar los cambios de hábitos.
¿Qué es la celulitis y por qué aparece?
La celulitis se manifiesta como hoyuelos e irregularidades en la superficie de la piel, especialmente en muslos y glúteos, aunque también puede aparecer en brazos y abdomen inferior. Surge cuando los tabiques fibrosos que conectan la piel con el músculo tiran hacia abajo, mientras que la grasa empuja hacia arriba, creando esa apariencia ondulada característica.
Su presencia está influenciada por factores como la genética, los cambios hormonales y el tono muscular, por lo que incluso personas en buena forma física pueden verse afectadas.
Tipos de celulitis y cómo abordarlos
Es crucial identificar el tipo de celulitis predominante antes de elegir una crema. La celulitis acuosa se asocia a la retención de líquidos, la adiposa al exceso de grasa acumulada y la fibrosa, más dura y a veces dolorosa, al endurecimiento de los septos que atrapan las células grasas. Cada tipo responde de manera diferente a las fórmulas tópicas y los masajes, por lo que es importante ajustar las expectativas y la rutina.
¿Cómo funcionan las cremas reductoras?
Las cremas reductoras con respaldo cosmético suelen actuar en tres frentes:
- Estimulan la microcirculación: Favoreciendo el drenaje y la eliminación de líquidos, lo que es útil en casos de congestión hídrica.
- Incorporan activos termogénicos: Ingredientes como la cafeína o la capsaicina elevan ligeramente la temperatura cutánea y promueven la movilización de la grasa localizada.
- Contienen ingredientes hidratantes y reafirmantes: Glicerina, aceites vegetales y péptidos mejoran la elasticidad y dejan la piel más lisa y tonificada.
Recomendaciones para elegir y usar cremas anticelulíticas
La farmacéutica Reme Navarro recomienda fijarse en la calidad y concentración de ingredientes con evidencia de uso cosmético, como cafeína, L-carnitina, centella asiática, té verde u otros extractos vegetales.
Es importante leer la etiqueta para verificar si el producto es apto durante el embarazo o la lactancia y si está testado dermatológicamente. También es recomendable optar por fórmulas que, además de reductoras, tengan acción anticelulítica y reafirmante para abordar la textura y la firmeza de manera integral.
La clave del éxito reside en la constancia.
Aplicar el producto diariamente con un masaje correcto marca la diferencia. En las piernas, se recomiendan movimientos ascendentes hacia los ganglios linfáticos más cercanos; en el vientre, movimientos circulares. Un masaje anticelulítico eficaz requiere entre cinco y siete minutos para activar el tejido y favorecer el drenaje.
Lo que debes saber
Es fundamental recordar que estas cremas no son adelgazantes ni sustituyen al ejercicio ni a una alimentación saludable. Pueden ayudar a drenar líquidos, suavizar la piel y atenuar la profundidad de algunos hoyuelos, pero la celulitis es un fenómeno multifactorial en el que intervienen la estructura cutánea, la grasa y las hormonas; ningún cosmético la elimina por completo.
Si tienes piel sensible, la farmacéutica Belén Acero sugiere optar por fórmulas específicas sin perfumes intensos y realizar siempre una prueba de parche antes de usarla extensivamente.
Mantener la piel bien hidratada con una crema hipoalergénica refuerza la barrera cutánea y reduce el riesgo de irritación.
Integrar estas cremas en un plan realista que incluya ejercicio regular, alimentación equilibrada, hidratación, descanso y constancia en la aplicación aumenta las opciones de éxito. Conocer tu tipo de celulitis, leer la lista de ingredientes, elegir activos compatibles con tus necesidades y masajear cada día es la ruta más sensata para ver cambios visibles y sostenibles.













