
Alerta por cereulida en leches infantiles: claves y medidas preventivas
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Una alerta sanitaria ha surgido en Europa tras la detección de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, en algunas leches de fórmula para bebés. El doctor Alfonso Ortigado, jefe de Pediatría del Hospital Universitario de Guadalajara, ha ofrecido detalles sobre la intoxicación y las medidas preventivas para evitar nuevos casos.
¿Qué es la cereulida y por qué es peligrosa?
La cereulida es una toxina termoestable, lo que significa que resiste altas temperaturas (entre 4 y 55 grados). Esto hace que sea difícil de eliminar durante el proceso de preparación de los alimentos. Los bebés son especialmente vulnerables debido a que su sistema digestivo aún no está completamente desarrollado y carecen de flora intestinal, lo que los hace más susceptibles a la toxina.
Síntomas y tratamiento
Los síntomas de la intoxicación por cereulida suelen aparecer rápidamente, entre 30 minutos y una hora después de la ingesta, y se manifiestan principalmente en forma de vómitos intensos.
El tratamiento es sintomático y se centra en la vigilancia del bebé y la administración de hidratación intravenosa para corregir posibles desequilibrios metabólicos. Afortunadamente, los ingresos suelen ser cortos y no dejan secuelas permanentes.
¿Cómo se detectó el problema?
El caso se originó gracias a un control de calidad rutinario realizado por un fabricante de leches infantiles, que detectó cantidades ínfimas de la toxina en uno de sus productos. La empresa comunicó inmediatamente el hallazgo a las autoridades europeas, ya que la contaminación se relacionó con el ácido araquidónico, un componente esencial utilizado en la fabricación de muchas leches de fórmula. La rápida aparición de síntomas en bebés europeos permitió establecer la relación causal.
Mensaje de tranquilidad y precauciones
El doctor Ortigado ha transmitido un mensaje de tranquilidad a las familias, recordando que los vómitos en bebés pueden deberse a múltiples causas, especialmente en invierno, cuando circulan virus como el rotavirus.
Sin embargo, enfatiza la importancia de extremar las precauciones en la preparación de los biberones.
Medidas preventivas clave:
- Calentar bien los biberones: Al preparar la leche de fórmula con agua caliente, asegurarse de que alcance una temperatura suficiente para eliminar posibles bacterias y toxinas termoestables.
- Cuidado con el arroz: El arroz cocido que se deja reposar a temperatura ambiente puede ser un foco de proliferación de la bacteria Bacillus cereus y, por lo tanto, de cereulida.
Recomendaciones en caso de sospecha
Ante cualquier duda o alerta, el doctor Ortigado recomienda acudir al médico manteniendo la calma y, si es posible, llevar el paquete de la leche para facilitar la identificación del problema. La detección temprana por parte del fabricante y la comunicación inmediata a las autoridades han sido cruciales para actuar con rapidez y evitar males mayores.
Lecciones aprendidas
Este incidente subraya la importancia de los sistemas de autocontrol en la industria alimentaria infantil y la necesidad de extremar las precauciones en la preparación de los alimentos para lactantes. Aunque todos los bebés afectados ya han sido dados de alta sin secuelas, el caso sirve como recordatorio de la vulnerabilidad de los lactantes. Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia sobre posibles nuevos casos mientras se investiga el alcance exacto de la contaminación.













