
Alerta por leche contaminada: Pediatra llama a la calma y destaca la importancia de la lactancia materna
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Tras detectarse varios casos de bebés afectados por leche de fórmula contaminada con cereulina el pasado diciembre, una experta de la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a las familias. Cinco de los ocho bebés afectados necesitaron hospitalización, pero todos evolucionaron favorablemente y fueron dados de alta a los dos días.
Controles exhaustivos en la industria alimentaria infantil
Teresa Cenarro, vicepresidenta de la AEP, explicó en un programa radiofónico que los controles en la industria de alimentación infantil y por parte del ministerio son muy exhaustivos.
La cereulina es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, y aunque es más común encontrarla en alimentos con almidón, puede aparecer en muchos otros.
Síntomas y prevención
Los síntomas de la intoxicación por cereulina son principalmente gastrointestinales, como vómitos y diarreas, similares a los de un cuadro vírico. El mayor riesgo para los bebés es la deshidratación, debido a su sistema inmunitario inmaduro.
Cenarro aconseja a los padres estar atentos a señales como la disminución en la frecuencia de la orina, el decaimiento o la falta de respuesta a estímulos.
Lactancia materna: Un “fluido vivo”
La conversación con la pediatra derivó hacia la lactancia materna, que Cenarro describe como “apasionante”. Se refirió a la leche materna como un “fluido vivo” con una composición que se adapta a las necesidades del bebé, variando según si es prematuro, la raza de la madre o incluso a lo largo de una misma toma.
Destacó que se trata de un “misterio por descubrir”.
Respeto por la decisión de cada madre
Cenarro, aunque defensora de la lactancia materna, reconoció que a veces “es complicado” y requiere esfuerzo. Subrayó la importancia del acompañamiento profesional y familiar, pero también enfatizó el respeto por la decisión de cada madre.
Si la lactancia se convierte en una “tortura”, no se debe culpabilizar a la madre por elegir la leche de fórmula.
Si bien reconoció que “nunca una leche de fórmula va a ser tan perfecta como la materna”, admitió que su fabricación “cada vez está más perfeccionada”. Finalmente, la doctora Cenarro recordó la importancia de manipular y conservar correctamente todos los alimentos para evitar intoxicaciones, ya que las bacterias pueden proliferar si no se refrigeran adecuadamente.













