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ALIANZA PARA SALVAR AL ‘PETXINOT’, EL MOLUSCO CLAVE DE L’ALBUFERA
La Fundación Oceanogràfic, la Fundación Aguas de Valencia y la Generalitat Valenciana han aunado esfuerzos en la “Alianza del Petxinot” con el objetivo primordial de conservar y recuperar esta especie de molusco de agua dulce, fundamental para el equilibrio del ecosistema de l’Albufera.
El ‘petxinot’, también conocido como náyade, es un bivalvo similar a un mejillón, con un tamaño que oscila entre los 10 y 20 centímetros. A pesar de su crucial papel como sistema natural de filtración del humedal, se encuentra en una preocupante situación de peligro de extinción. La alianza busca impulsar la cría, reproducción y reintroducción de esta valiosa especie.
Un filtro natural de gran capacidad
La bióloga de la Fundación Oceanogràfic, Blanca Pérez, destaca la asombrosa capacidad de estos moluscos para purificar el agua. “Cada ejemplar adulto puede filtrar hasta 50 litros de agua al día”, explica.
Este proceso se lleva a cabo a través de dos sifones: el inhalante, que absorbe el agua reteniendo contaminantes y materia orgánica e inorgánica, y el exhalante, que devuelve el agua limpia al entorno.
Hace décadas, se registraban densidades de entre 500 y 700 náyades por metro cuadrado en algunas zonas de l’Albufera. Los expertos estiman que esta pequeña superficie era capaz de filtrar en un solo día un volumen de agua equivalente al de un camión cisterna, lo que evidencia el enorme potencial de la especie para mejorar la calidad del agua en este valioso ecosistema valenciano.
Amenazas a su supervivencia
A pesar de su importancia ecológica, la supervivencia del ‘petxinot’ se ve amenazada por diversos factores. Según Blanca Pérez, son “animales muy sensibles”. Su complejo ciclo reproductivo, que requiere de un pez hospedador, como el barbo, para que sus larvas parasiten sus branquias y aletas, es uno de los principales obstáculos.
La escasez de peces hospedadores, la contaminación del agua y la presencia de especies invasoras que compiten por el alimento o se alimentan directamente de las náyades, son otras causas importantes de su declive.
Impulso a la recuperación
El proyecto de la “Alianza del Petxinot”, que ya lleva varios años en marcha, ha recibido un importante impulso gracias al apoyo de la Fundación Aguas de Valencia. El equipo técnico recolecta ejemplares adultos para infectar a los barbos que se mantienen en las instalaciones del Oceanogràfic. Posteriormente, se recolectan los juveniles una vez finalizada la metamorfosis. Actualmente, han logrado criar juveniles de 8 meses, aunque su crecimiento es lento y aún son diminutos, midiendo apenas 2 milímetros.
Esta lentitud en el crecimiento es característica de la especie, que se caracteriza por su longevidad, pudiendo vivir entre 20 y 40 años.
El tamaño final depende en gran medida de la cantidad de alimento disponible en su entorno. El objetivo final del proyecto es reintroducir la especie en su hábitat natural y restaurar la capacidad de filtración de l’Albufera.
Concienciación pública
Una parte fundamental de la alianza es la divulgación. Se llevarán a cabo acciones para dar a conocer al público las tres especies de náyades de agua dulce que habitan en la región y concienciar sobre su peligro de extinción. El desafío, según la bióloga, es lograr que la gente sienta afecto por estos moluscos, tarea más difícil que generar empatía por especies como delfines o tortugas.













