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Alternativas veganas a la carne: ¿Cuáles valen la pena en el supermercado?
¿Alguna vez te has confundido en el supermercado y has metido en tu carrito una hamburguesa que no era de carne? Los sustitutos veganos de la carne han ganado terreno en España, siguiendo la tendencia global de reducir el consumo de productos animales. Marcas internacionales como Beyond Meat y el crecimiento de empresas locales como Heura ya están presentes en los refrigeradores de las principales cadenas de supermercados.
El sector de la alimentación basada en plantas alcanzó un valor de 491 millones de euros en 2024, incluyendo sustitutos de carne, bebidas, quesos y yogures de origen vegetal. Aunque el crecimiento es constante, la categoría específica de la carne vegetal ha experimentado un retroceso, en parte debido a su elevado precio y a las críticas sobre su sabor, textura y nivel de procesamiento.
Entonces, ¿cuándo vale la pena comprar estos sustitutos veganos de la carne? Depende del caso. Las marcas internacionales suelen ser más caras, pero ofrecen texturas y sabores más logrados, mientras que las opciones de marca blanca de los supermercados son más económicas y están mejorando en calidad. A continuación, analizamos algunas opciones disponibles:
Heura
Este filete de proteína vegetal, producido por una empresa española, está compuesto principalmente por proteína de soja (22%), aceite de girasol alto oleico, proteína de guisante y aromas. Es alto en proteínas (unos 20 g por cada 100 g), bajo en grasas saturadas y sin gluten. Su aspecto y textura son similares a los de la pechuga de pollo. Se puede comprar a granel por unos 25 euros el kilo.
Beyond Burger
Esta hamburguesa, de la compañía estadounidense Beyond Meat, combina aislado de proteína de guisante, aceite de colza, aceite de coco, proteína de arroz y aromas. Ofrece unos 20 gramos de proteína por cada hamburguesa de 113 g y contiene grasas vegetales que le dan jugosidad y un sabor similar a la carne de vacuno. Dos unidades cuestan entre 6 y 8 euros. Es una opción realista, pero su precio es elevado.
Vemondo (Lidl)
Esta línea de la cadena alemana ofrece *nuggets*, sucedáneos de embutidos y “Veggieburgers” de verduras como zanahoria, calabaza o remolacha, además de proteína de soja y trigo, aceites vegetales y especias. Tienen una textura agradable y son fáciles de cocinar, pero no se asemejan a la carne. Cuestan entre tres y cinco euros.
BurVeg (Soria Natural)
Esta hamburguesa está compuesta principalmente de tofu (soja), seitán, remolacha, arroz, proteína de soja, aceite de oliva y otros ingredientes. Proporciona 19 gramos de proteína por hamburguesa y se puede cocinar a la parrilla o en una sartén durante dos minutos por cada lado. Dos unidades de 100 gramos cuestan alrededor de 5 euros.
Valsoia Burger
Fabricada en Italia, esta hamburguesa se compone principalmente de proteína de guisante, aceite de girasol, remolacha en polvo, cebolla y aromas. Dos piezas de 100 gramos cuestan algo más de 5 euros.
Tivall
Esta marca, ahora propiedad de Nestlé, fabrica hamburguesas y empanados vegetales con proteína de soja y de trigo (por lo que contienen gluten), además de aceites vegetales, harinas y aromas. Se pueden encontrar en Mercadona y otros supermercados, y contienen unos 12 gramos de proteínas por cada 100 g, a un precio de 2,80 euros por dos piezas que suman 180 gramos.
Hamburguesas vegetales (Mercadona)
Esta cadena ofrece ‘hamburguesas’ de espinacas y zanahoria y de berenjena a un precio de 2,40 euros por cuatro piezas que suman 200 gramos. Sin embargo, sus ingredientes principales son las verduras que les dan el sabor, y con la adición de derivados de soja solo alcanzan los 10 gramos de proteínas por cada 100 g.
The Wonder Burger (Aldi)
Bajo su línea My Veggie Day, la cadena alemana vende esta hamburguesa vegetal (dos piezas que suman 227 gramos) por unos tres euros. Se compone de proteína y otros productos texturizados de soja, aceite de coco y remolacha para dar color rojo.
Garden Gourmet (Carrefour)
Esta hamburguesa vegetal se confecciona principalmente con proteína de soja, aceite de nabina y un concentrado de remolacha e hibisco para darle color rojo. Proporciona 12,4 gramos de proteínas por cada 100 g y se puede comprar por 5,35 euros por dos piezas de 113 gramos cada una.
Impossible Burger
Aunque no se comercializa en la Unión Europea debido a que se fabrica en EE.UU. con alimentos modificados genéticamente, merece una mención porque los críticos insisten en que es la que más recuerda a la carne. Se compone de proteína de soja, aceite de coco y un compuesto llamado leghemoglobina con el color rojo y el aporte de hierro hemo de la carne animal. Algunos entusiastas la obtienen a través de importadores o la prueban durante viajes a otros países.
En resumen, sin recurrir a estos productos sustitutivos, es fácil cocinar muchas recetas sustituyendo la carne por soja texturizada, que se puede comprar a bajo precio en supermercados asiáticos y que, con la habilidad culinaria adecuada, puede resultar deliciosa. Las marcas blancas de las cadenas de supermercado están compitiendo fuertemente con los productos internacionales y son muy competitivas en precio.













