Armando Rojo: De niño torero a triunfador en La Puebla del Río

Armando Rojo: De niño torero a triunfador en La Puebla del Río
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Armando Rojo: De niño torero a triunfador en La Puebla del Río

Armando Rojo, un joven torero de tan solo 16 años, ha dado un paso significativo en su carrera al alzarse con el triunfo en las novilladas celebradas en La Puebla del Río durante las Fiestas de San Sebastián.

Un sueño hecho realidad

Este triunfo es especialmente relevante, ya que el premio para el vencedor del ciclo es nada menos que la oportunidad de hacer el paseíllo en la prestigiosa Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, un anhelo para cualquier torero en formación.

Emoción y reconocimiento

El joven torero, perteneciente a la Escuela Taurina de Sevilla, no pudo ocultar su emoción tras la victoria: “Estoy muy contento de poder haber ganado en mi pueblo. Siempre he soñado con triunfar aquí”.

Reconoció también la exigencia de la tarde, destacando la evolución que ha experimentado desde la temporada pasada.

Cualidades innatas

La actuación de Armando Rojo demostró unas cualidades naturales que lo distinguen en su categoría. Su temple natural, sensibilidad en las muñecas, firmeza en la colocación y capacidad para interpretar las embestidas fueron clave en una faena construida con serenidad y buen gusto a un eral de Garcigrande, al que le cortó los máximos trofeos.

Un concepto propio con inspiración

Cigarrero de nacimiento, Rojo tiene un referente claro en su concepto del toreo: “Morante es mi ídolo y mi referente”, confiesa, asumiendo una filiación que se refleja en su forma de estar en la plaza.

“Busco marcar la diferencia, hacerlo todo de verdad. Las ventajas no llevan a ningún lado.

Intento hacerlo muy puro y bonito, que es como siento el toreo”.

Sevilla en el horizonte

El futuro inmediato de Armando Rojo tiene un nombre propio: Sevilla. “Es la plaza en la que siempre he soñado torear”, asegura el novillero, quien ya no es aquel niño que aparecía en la cabecera de un programa televisivo, sino un torero con identidad propia y un futuro prometedor.