
Así se recuperó la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa
Foto: Estación de Navacerrada /EA – Todos los derechos reservados
Valcotos, en la Sierra de Guadarrama, fue desmantelada manualmente para devolver la montaña a su estado original. Este proceso de restauración, a pesar de su escala, se considera un referente pionero e innovador.
Un encuentro emotivo en la montaña
Juan Antonio Vielva, entonces director del Parque Natural de Peñalara, relata un paseo invernal en el que se encontró con un anciano que lloraba al contemplar el paisaje nevado, libre de las instalaciones de la antigua estación de esquí. El hombre, emocionado, creía que moriría sin volver a ver Peñalara en su estado original.
De proyecto turístico a estación de esquí
La historia comenzó con una vía de tren y la ambición de transformar esta parte de la Sierra de Guadarrama en un centro turístico de masas, con chalets al borde de la laguna de Peñalara. Este proyecto urbanístico se materializó finalmente en una estación de esquí en el puerto de los Cotos.
La instalación de la estación implicó la tala de árboles, la desviación de arroyos y la alteración del ecosistema, con el fin de crear pistas de esquí. Sin embargo, la declaración de Peñalara como parque natural en 1990 generó críticas por la presencia de una estación de esquí en un paraje de alto valor ecológico.
La expropiación y las amenazas
Tras años de controversia y planes de ampliación por parte de la empresa propietaria, se organizó una campaña que culminó con la expropiación de Valcotos. Juan Antonio Vielva recuerda haber recibido amenazas durante este proceso. Sin embargo, tras el cierre de la estación, los habitantes locales se beneficiaron de un mayor flujo de visitantes que acudían a disfrutar de la naturaleza.
La decisión política de restaurar el espacio natural
La Comunidad de Madrid, bajo la decisión de Alberto Ruiz-Gallardón, compró Valcotos para restaurar el espacio natural. Vielva destaca la valentía política de la derecha madrileña en ese momento.
Un proyecto pionero de restauración
Valcotos, aunque pequeña en comparación con otras estaciones de esquí, se convirtió en la primera y única en Europa en ser desmantelada para recuperar la montaña en su estado original. El proyecto de restauración, aún activo, es considerado un ejemplo a seguir.
Un símbolo de conciencia ambiental
Julio Vías, experto en la Sierra de Guadarrama, destaca que esta sierra es un símbolo del nacimiento de la conciencia ambiental en España. Durante un paseo por la antigua estación, señala la ausencia de remontes y otras instalaciones, resaltando la transformación radical del paisaje.
Un proceso de aprendizaje constante
El antiguo director del parque reconoce que al inicio de la restauración no sabían cómo proceder, ya que no existían precedentes. El proceso se basó en la experimentación y en el consejo del botánico y ecólogo Pedro Monserrat: “Lo que no sepas, no toques”.
Restauración manual y meticulosa
La restauración se llevó a cabo de forma manual para evitar dañar aún más la montaña. Operarios retiraron los bloques de hormigón y las estructuras metálicas utilizando helicópteros y andamios. La tarea más compleja fue recuperar la topografía del terreno.
Regeneración con vegetación original
Para regenerar los suelos degradados, se recolectó tierra de cortafuegos cercanos y se utilizaron semillas presentes en las boñigas de las vacas que pastaban en la zona. Se priorizó la vegetación original, evitando especies comerciales.
Desafíos y logros
A pesar de los logros, la restauración aún presenta desafíos, como la falta de praderas en Peñalara. Vielva lamenta no haber insistido lo suficiente en este aspecto. Se intentó introducir un pastor de ovejas para dispersar semillas, pero no se encontró a nadie dispuesto a realizar esta tarea.
Recuperación de la identidad del paisaje
Las imágenes aéreas muestran cómo el entorno ha ido recuperando su identidad, con la expansión del color verde y el regreso de piornos, cambroños y pastizales. Se recuperó el arroyo de los Cotos, fundamental para la salamandra, que estaba desapareciendo.
El estudio del clima en las alturas
El físico Luis Durán instaló una estación meteorológica automática en la montaña para estudiar las condiciones climáticas por encima de los 1.800 metros. Sus datos, recopilados durante 25 años, revelan un aumento de la temperatura mínima y una disminución de los días de nieve.
El impacto del cambio climático
Los estudios de Durán confirman la disminución de los días de nieve, lo que afecta la disponibilidad de agua y la biodiversidad. Destaca la importancia de las montañas llenas de nieve como “embalses gratis” que generan biodiversidad, ocio y paisaje.
Un mensaje para el futuro
Mientras Navacerrada, otra estación de esquí cercana, enfrenta dificultades debido a la falta de nieve, el mensaje del panel informativo de la antigua Valcotos resuena con fuerza: “Cada vez que restauremos un pedazo de naturaleza, que quitemos un artificio donde sobra, estaremos contribuyendo no solo a reparar un daño al mundo, sino también a recobrar un escenario de libertad”.