
La presidenta de Madrid, quien presume de no tener impuestos propios, anuncia una rebaja de medio impuesto en el tramo autonómico del IRPF, que beneficiará a las rentas más altas durante un acto en el que carga contra los rectores por no recortar gasto
La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y su gobierno al completo suelen presumir ante empresarios e inversores de que su región es la única de España sin impuestos propios, al mismo tiempo que piden recortar gasto a las universidades públicas, varias de ellas, como la Complutense, al borde de la quiebra. Esta mañana ese doble mensaje ha quedado patente en el anuncio que la presidenta ha hecho en el Nueva Economía Fórum, un ciclo de conferencias financiado por la aseguradora Asisa y la empresa de renovables Solaria.
Ante otras autoridades de la región, empresarios y representantes de la sociedad civil, Ayuso ha anunciado una nueva rebaja de impuestos, de otro medio punto en el tramo autonómico del IRPF para este año que tendrá efectos sobre las declaraciones presentadas en 2027. Madrid ya era la autonomía donde ese impuesto era más bajo con tipos que oscilan entre el 8,5% y el 20,5% para las rentas más altas.
La presidenta no ha calculado cuánto dejará de ingresar la región con su nuevo anuncio, que ya estaba en su programa electoral. Destacó que la medida pretende “ayudar a la economía de una sociedad que por méritos propios ha hecho de la comunidad una de las mejores del mundo y que siempre estará al servicio de España a través de su sanidad, de su universidad y de sus empresas”.
Con 2,5 millones de contribuyentes en Madrid, la rebaja anunciada por Ayuso beneficiará a los salarios más altos: en las rentas de menos de 13.000 euros, exentas de hacer la declaración, la rebaja apenas permitirá ahorrar de 20 a 30 euros al año; para quienes estén en el tramo de 20 a 35.000 euros el ahorro será de 90 a 100 euros al año, mientras que los sueldos más altos, los que superan los 200.000 euros dejarán de pagar entre 900 y 1.000 euros en la declaración de 2027. La decisión es consecuente con la filosofía del PP madrileño durante décadas que consiste en reducir al máximo los impuestos estatales, la mayoría de ellos bonificados, y en no crear tasas autonómicas.
Ese “liberalismo” que prima a las rentas altas, denuncia la oposición, tiene como consecuencia directa el deterioro de los servicios públicos.
En la misma conferencia, Ayuso ha animado a los rectores de las universidades públicas, algunas como la Complutense, al borde de la quiebra, a recortar sus gastos.
Cuando fue preguntada por la financiación de las universidades públicas y la situación de la Complutense que ha tenido que ser rescatada por un crédito de 30 millones aportado por la Comunidad y que tendrá que devolver con intereses, la presidenta elogió a esos otros “rectores valientes” que fueron capaces de recortar el gasto. Dijo que su Gobierno trabaja en un proyecto de financiación plurianual y acusó de mala gestión a la Complutense: “El modelo está garantizado, luego lo que hay que ver es cómo hay universidades que gestionan mejor que otras, pienso que hay algunas han perdido alumnos a raudales, pero han seguido incrementando el gasto en contratación de personal de servicio o profesores, otras se han ajustado y han adaptado el número de matrículas al gasto, por eso no todas las universidades están gestionadas de distinta manera y por eso es de reconocer que haya habido rectores que han sido valientes y se haya comprometido con el gasto que es ilimitado, y no puede serlo”.













