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Boris Becker cuestiona la preparación de Jannik Sinner tras sus problemas con el calor en Australia
Los problemas de Jannik Sinner con el calor en el Open de Australia han generado debate, especialmente tras sufrir calambres durante su partido de tercera ronda contra Eliot Spizzirri. Este incidente se suma a episodios similares, como su abandono en la final del Masters 1.000 de Cincinnati y en Shanghái debido a calambres y deshidratación.
El reglamento y la polémica
En Melbourne, Sinner se benefició de una nueva regla que le permitió detener el partido durante 10 minutos y retirarse al vestuario, regresando con la pista techada. Tras esta pausa, logró remontar y avanzar a octavos de final.
Las Críticas de Boris Becker
Sin embargo, sus dificultades con el calor han sido objeto de análisis, siendo Boris Becker uno de los más críticos. El exjugador alemán ha puesto en duda si Sinner está cuidando adecuadamente su preparación y adaptación a las altas temperaturas.
Para Becker, la hidratación y la preparación física son cruciales para combatir el calor: “Tienes que beber mucho y asegurarte de permanecer a la sombra. Pero también es una cuestión de forma física”, explicó.
La importancia de la preparación invernal
“¿Cómo de en forma te mantuviste durante el parón invernal? Hay varios factores en juego aquí. Tienes que prepararte, cambiar tu estrategia, hacer que los peloteos sean más cortos y obligar a tu oponente a correr más”, opinó Becker, sugiriendo que la preparación durante el invierno es fundamental.
Paralelismos con el pasado
Becker recordó un partido similar de Sinner contra Rune el año anterior, y planteó dudas sobre la naturaleza de sus problemas: “Con Jannik no estoy seguro de si es un problema físico o mental, porque al principio del tercer set todavía estaba en buen tono, pero, por supuesto, hacía un calor infernal”.
Un recuerdo personal
Finalmente, Becker compartió una experiencia propia: “Yo mismo recuerdo unos cuartos de final contra Mats Wilander (1990) a 42 grados centígrados. En aquel entonces, no había reglas de calor ni techo”, concluyó, subrayando la importancia de la adaptación y la preparación ante condiciones extremas.













