Carta desde el más allá: El último mensaje de Carlos Hernández

Carta desde el más allá: El último mensaje de Carlos Hernández
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Carta desde el más allá: El último mensaje de Carlos Hernández

El periodista Carlos Hernández, fallecido a los 56 años, dejó un emotivo texto para ser publicado tras su muerte, donde reflexiona sobre la vida, la profesión y el estado del mundo.

Una vida afortunada

Hernández se consideraba una persona afortunada, desde su nacimiento en un país europeo en progreso hasta la educación que recibió de sus padres y hermano, que le inculcaron una mentalidad crítica y el valor de la libertad. Destacó la influencia de su compañera de vida, quien reforzó estos valores. Decidió ser periodista con la convicción de que la información rigurosa y honesta podía mejorar el mundo, una creencia que mantuvo hasta el final.

Críticas a la profesión y reflexiones sobre el periodismo

Aunque reconoció haber cometido errores en su carrera, afirmó nunca haber mentido, manipulado u ocultado información. Siempre intentó ser crítico con el poder y dar voz a quienes no la tenían, informando desde diversos lugares del mundo. Se mostró orgulloso de no haber ascendido todo lo que podría haber ascendido, e incluso de haber sido despedido por mantenerse fiel a sus principios.

Resaltó dos máximas del periodismo que aprendió de veteranos colegas:

  1. Objetividad no es sinónimo de neutralidad.
  2. Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona.

Añadió una tercera máxima: el periodismo no es una profesión más, sino que de él depende el derecho de la sociedad a estar bien informada y, por ende, la libertad, la igualdad y la democracia.

La política y la historia reciente

Hernández también reflexionó sobre la política, afirmando que no todos los políticos son iguales y que algunos realmente buscan mejorar la vida de los ciudadanos. Sin embargo, criticó a aquellos movidos por la corrupción y el ansia de poder, instando a luchar contra ellos desde la propia política, ya que todo está condicionado por ella. Advirtió sobre los peligros de arremeter contra la política, los partidos, los sindicatos y la democracia, recordando que la alternativa es la dictadura.

En la última etapa de su vida profesional, se dedicó a investigar y difundir la historia reciente de España, conociendo a supervivientes de campos de concentración nazis y franquistas. Estas experiencias le reafirmaron la importancia de conocer la historia para no repetir errores y estar preparados para las amenazas futuras, ya que la libertad, la vida y la democracia nunca están garantizadas.

Un mensaje final de esperanza y gratitud

En sus palabras finales, Hernández instó a exprimir la vida, ser feliz, valorar lo que de verdad importa, huir de lo tóxico y practicar la empatía. Agradeció al personal de la sanidad pública española, personificado en su oncóloga, la doctora Verónica Calderero, por el trato y la atención recibida. Extendió su agradecimiento a los científicos que trabajan para mejorar y alargar la existencia, y a “lo público” en general, destacando su importancia para una sociedad justa e igualitaria.

Concluyó su carta con un mensaje de despedida, deseando lo mejor a sus lectores y recordándoles que la vida es un enorme privilegio.