Cirugía Plástica en el HUBU: Mucho Más que Estética

Cirugía Plástica en el HUBU: Mucho Más que Estética
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Cirugía Plástica en el HUBU: Mucho Más que Estética

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El servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), liderado por el doctor Miguel Estefanía, se ha consolidado como un referente nacional gracias a su experiencia en complejas intervenciones, incluyendo el reimplante de mano catastrófica.

Un Enfoque Reparador

Si bien la búsqueda del mejor resultado estético es una constante, el enfoque principal del equipo es la reparación. “Nuestra especialidad se recoge como cirugía plástica, estética y reparadora, pero de esos tres nombres, solo uno es estética”, aclara el doctor Estefanía.

El HUBU aborda integralmente la patología de la mano, la cirugía oncológica de cabeza y cuello en colaboración con los otorrinos, el tratamiento de sarcomas y todo tipo de cáncer cutáneo, con especial énfasis en el melanoma. Además, el equipo se encarga de la traumatología facial, una tarea que en otros hospitales es responsabilidad del servicio de maxilofacial.

El Complejo Proceso de Reimplante de Mano

Para que una mano amputada recupere la funcionalidad, se requiere un complejo proceso de reimplante, que implica fijar el hueso, reparar las arterias y venas para restablecer el flujo sanguíneo, y finalmente, conectar tendones y nervios.

Estas cirugías, que pueden extenderse de seis a más de doce horas, transforman la vida del paciente. Según Nicole Mercier, jefa de sección y coordinadora de residentes, un reimplante exitoso permite que las personas “puedan reincorporarse a su vida laboral normal y tener una vida completamente normal” después de un largo período de rehabilitación.

Casos Infantiles: Una Alegría Especial

Aunque todos los casos son importantes, el doctor Estefanía confiesa que los infantiles son los que más le conmueven: “Los niños, cuando vienen con traumatismos de mano importantes, son los que más alegría te da cuando las cosas salen razonablemente bien”.

Ritmo Intenso y Formación de Alto Nivel

El servicio mantiene un ritmo de trabajo frenético, con hasta cinco quirófanos funcionando simultáneamente en un día normal, llegando a operar a unos 30 pacientes.

El equipo está compuesto por 11 adjuntos y 7 residentes, además de recibir rotantes externos de otros hospitales de España.

La alta carga de trabajo implica un desgaste, como admite el doctor Estefanía: “Cansa, es una especialidad que cansa físicamente y psicológicamente también”. Sin embargo, esta intensidad se considera una ventaja formativa por los residentes, como Beatriz Palmero, residente de último año.

Para Beatriz Palmero, el gran volumen de trabajo es positivo porque “ves muchas cosas, haces muchas cosas y tienes oportunidad de salir mucho mejor formado que en otros sitios”. A pesar de la exigencia, se muestra contenta y con la intención de quedarse en el hospital. Su área favorita es la microcirugía, lo que la ha llevado a formarse en países como Corea o Japón.