CÓMO AHORRAR SIN DARTE CUENTA CON LA TÉCNICA DEL REDONDEO

CÓMO AHORRAR SIN DARTE CUENTA CON LA TÉCNICA DEL REDONDEO
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CÓMO AHORRAR SIN DARTE CUENTA CON LA TÉCNICA DEL REDONDEO

Hace no mucho tiempo, muchas de las transacciones que hoy realizamos con tarjeta de crédito o incluso con nuestros teléfonos móviles se hacían en efectivo. Si un café costaba 1,50 euros y pagábamos con una moneda de dos euros, recibíamos 50 céntimos que terminaban en el bolsillo o el monedero. Al final del día, podíamos acumular una buena cantidad de monedas pequeñas, que solíamos guardar en una hucha, un sistema de ahorro entrañable por el sonido que hacían las monedas al caer.

El verdadero truco no estaba en las monedas sueltas, sino en el gesto automático y en que el dinero ahorrado era prácticamente invisible.

El efectivo está desapareciendo gradualmente de nuestras vidas. En la Unión Europea, menos de la mitad de los pagos se realizan en efectivo, y en España, su uso se ha reducido al 57% de los pagos, una tendencia que se aceleró después de la pandemia.

La inflación también ha provocado que cada vez haya menos pagos en céntimos. En un mundo sin monedas pequeñas ni huchas, ¿cómo podemos ahorrar? La técnica del redondeo, un viejo truco que resurge en la era digital, se basa en un principio psicológico poderoso: programar tu cerebro (o tu móvil) para acumular pequeñas cantidades de dinero de forma casi imperceptible.

Los expertos insisten en que el ahorro, especialmente el de largo plazo, no debe depender de los excedentes mensuales, sino ser una parte prioritaria e innegociable del presupuesto familiar. Un sistema popular recomienda destinar al menos un 20% de los ingresos mensuales al ahorro o la inversión. Sin embargo, para muchas personas que tienen dificultades para llegar a fin de mes, esta cifra parece inalcanzable. En España, la tasa de ahorro de los hogares se sitúa en el 4,6% de su renta disponible.

Aquí es donde el redondeo actúa como una herramienta útil. No sustituye al ahorro estructurado ni nos permitirá acumular grandes sumas de dinero, pero es un comienzo y un entrenamiento que facilita la incorporación del hábito de ahorrar en nuestra vida.

El redondeo no exige un nivel de ingresos mínimo; solo requiere aplicarlo a cada transacción. Para aquellos que viven al día, estas pequeñas cantidades redondeadas pueden ser su primer y único colchón de seguridad. Para quienes tienen mayor capacidad, es el complemento perfecto para otros planes de ahorro.

¿Cómo funciona el método del redondeo?

El impacto de este goteo constante es lo que lo hace efectivo. Imagina que redondeas una media de 70 céntimos por transacción en las aproximadamente 60 compras con tarjeta que realizas al mes. Eso suma 42 euros mensuales. Puede parecer modesto, pero en un año, son 504 euros.

Si ese dinero se guarda en una cuenta que ofrezca un interés modesto, el interés compuesto comienza a trabajar y, en cinco años, habrías ahorrado 2.500 euros más los intereses acumulados.

El redondeo también puede escalarse según el importe de la compra. Por ejemplo, un café de 1,80 euros se puede redondear a dos euros, con un redondeo de 20 céntimos. Pero si haces la compra en el supermercado por 48 euros y redondeas a 50, estarás añadiendo dos euros.

¿Pero a dónde se añade ese dinero si pagamos con tarjeta y no tenemos una hucha?

Aquí es donde las aplicaciones y la banca electrónica pueden ser de gran ayuda. Muchos neobancos y apps de finanzas personales han integrado esta funcionalidad. Al pagar con tu tarjeta, el sistema redondea la cantidad al euro superior y transfiere automáticamente la diferencia a una cuenta de ahorro o a una “carpeta” específica dentro de la cuenta.

Aplicaciones y bancos que facilitan el redondeo

Cada vez hay más bancos tradicionales, neobancos y empresas de *fintech* que incorporan el ahorro por redondeo a sus servicios y tarjetas de crédito y débito. El dinero ahorrado se vuelve invisible desde el momento de la transacción, lo que elimina la tentación de saltarse la regla.

Algunos ejemplos son:

  • Algunos bancos ofrecen cuentas que redondean las compras y transfieren la diferencia a una cuenta de ahorro.
  • Neobancos permiten ahorrar en todas las transacciones redondeando automáticamente al euro y transfiriendo el dinero a un espacio específico de la cuenta.
  • Apps de ahorro destinadas al público joven ofrecen tanto redondeo como otras estrategias para ahorrar una cantidad establecida como meta, por ejemplo, para un viaje o un teléfono nuevo.
  • Existen aplicaciones financieras que permiten programar diferentes redondeos a la cantidad más cercana en intervalos de un euro, dos, tres o cualquier otro tipo de redondeo.

En definitiva, la técnica del redondeo va más allá de la acumulación de dinero digital.

Estamos modificando nuestro cerebro para introducir un hábito beneficioso, con la ventaja de que no requiere fuerza de voluntad, porque la voluntad ya está codificada en cada pago que hacemos. Este método puede ser la puerta de entrada a una relación más saludable con el dinero.