CONSTELACIONES: UN TORBELLINO DE POSIBILIDADES EN EL TEATRO

CONSTELACIONES: UN TORBELLINO DE POSIBILIDADES EN EL TEATRO
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CONSTELACIONES: UN TORBELLINO DE POSIBILIDADES EN EL TEATRO

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“Constelaciones”, la obra de Nick Payne, versión y dirección de Sergio Peris-Mencheta, se presenta en el Teatro Valle-Inclán de Madrid como una propuesta moderna, divertida y profundamente conmovedora, tanto a nivel argumental como estético.

Física cuántica como recurso narrativo

Payne y Peris-Mencheta utilizan la física cuántica como un recurso narrativo, una forma de ficcionalizar y dramatizar la realidad. Partiendo de la idea de que el observador modifica el resultado, la obra explora la multiplicidad de tiempos y posibilidades argumentales, alejándose del tiempo lineal tradicional.

El resultado es una representación hipnótica y de una fuerza innegable, donde el azar juega un papel fundamental.

En “Constelaciones”, todo es aleatorio, desde la historia de “La boda” que se representa hasta los actores que la interpretan. Es el azar el que determina la función que el público verá cada tarde.

Un cortocircuito emocional

En la función reseñada, Diego Monzón y Paula Muñoz, con su historia de amor, crearon un verdadero cortocircuito emocional en la sala.

En “La boda”, lo melodramático adquiere una nueva dimensión, tratando el azar como base de las relaciones humanas y plasmando la fragilidad de la vida.

Los puntos de encuentro se convierten en puntos de fuga, y viceversa. Los personajes, inmersos en un torbellino de relatos, luchan por encontrar el verdadero relato de su amor.

La interpretación de Monzón y Muñoz es verdaderamente magnífica, representando con vértigo la multitud de identidades que deben asumir.

La paradoja del gato de Schrödinger

Mientras tanto, el resto del elenco da forma a la parte musical, destacando el tema “The cat Schrödinger”, un homenaje a la paradoja del físico cuántico Erwin Schrödinger, que plantea la posibilidad de que un gato esté vivo o muerto a la vez, dependiendo del universo en que se observe.

El centro del escenario está ocupado por una plataforma circular que simboliza ese tiempo circular, conteniendo todos los tiempos y posibilidades existenciales.

Un nuevo lenguaje teatral

En definitiva, “Constelaciones” es una obra extraordinaria que evita la superchería de lo cuántico, transformando las especulaciones de la mecánica cuántica en un nuevo lenguaje teatral, una nueva forma de mirar, expresar y sentir la vida. Un goce de principio a fin.