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CUOTA CERO PARA AUTÓNOMOS: UN IMPULSO INICIAL
Los nuevos autónomos en España cuentan con un importante apoyo en sus inicios: la cuota cero. Esta medida, gestionada por las comunidades autónomas, permite a los emprendedores no pagar las cuotas a la Seguridad Social durante su primer año de actividad, e incluso extender este beneficio hasta por dos años.
¿Cómo funciona la cuota cero?
La cuota cero es una subvención que reembolsa los pagos realizados en concepto de la tarifa plana de autónomos. Para acceder a ella, primero es necesario acogerse a esta tarifa plana, que implica una cuota mensual reducida. En 2026, esta cuota se estima en torno a los 88 euros, una cifra considerablemente menor a las cuotas regulares, que pueden superar los 500 euros mensuales dependiendo de los ingresos.
¿Quiénes pueden acceder?
Pueden beneficiarse de la tarifa plana los nuevos emprendedores o aquellos que no hayan estado dados de alta como autónomos en los últimos tres años.
Es requisito indispensable estar al corriente de pago con Hacienda y la Seguridad Social.
La tarifa plana se aplica automáticamente durante los primeros doce meses desde el alta. Además, es posible prorrogarla por un segundo año si el autónomo acredita que sus beneficios se mantienen por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se sitúa como referencia en torno a los 15.500 euros anuales.
Solicitud y reembolso
Una vez que se está disfrutando de la tarifa plana, el siguiente paso es solicitar la cuota cero en la comunidad autónoma correspondiente, siempre y cuando esta ofrezca esta ayuda. La subvención devuelve al autónomo el importe íntegro de las cuotas abonadas durante el primer año, y potencialmente también durante el segundo.
Autónomos societarios
Esta ayuda está disponible tanto para autónomos persona física como para autónomos societarios, es decir, aquellos que inician su actividad a través de una empresa.
Exclusiones y precauciones
No todos los perfiles pueden acceder a la cuota cero. Los autónomos colaboradores, como familiares que trabajan en el negocio, quedan excluidos de la tarifa plana y, por tanto, de la cuota cero, aunque disponen de otras bonificaciones específicas.
Es crucial evitar el impago de la cuota mensual, incluso la reducida de la tarifa plana.
Un impago, por pequeño que sea, provoca la pérdida inmediata del beneficio para ese mes. En su lugar, la Seguridad Social reclamará la cuota completa sin bonificar, más un recargo, lo que puede suponer un importante golpe para un negocio incipiente.
Se recomienda, por lo tanto, asegurarse de tener saldo suficiente en la cuenta bancaria el último día hábil de cada mes, que es cuando se realiza el cobro. La planificación financiera es fundamental para no perder las ventajas de estas ayudas.













