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¿El Born o Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera? El error común que cometemos en Barcelona
En Barcelona, existe un área popularmente conocida como El Born, cuyo nombre se utiliza con frecuencia para describir su ambiente bohemio y cultural. Sin embargo, El Born no figura como barrio en los mapas oficiales de la ciudad.
El nombre correcto, el que aparece en el nomenclátor municipal, es Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. Este barrio histórico del distrito de Ciutat Vella posee límites definidos, una identidad propia y una historia rica que va más allá de la percepción general que se tiene de “El Born”.
Un barrio con historia y tres identidades
Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera es uno de los cuatro barrios que integran Ciutat Vella. Limita al norte con el paseo de Lluís Companys y el parque de la Ciutadella; al sur con la Vía Laietana; y al este con la Barceloneta. Su ubicación central e histórica lo convierte en un enclave denso tanto en su pasado como en su presente.
El barrio se divide en tres grandes áreas: la Ribera, Santa Caterina y Sant Pere. Cada una tiene su origen, su diseño urbano y su propia historia. El monasterio de Sant Pere de les Puelles da nombre a una de las zonas; el desaparecido convento de Santa Caterina explica la otra; y la Ribera concentra gran parte del peso histórico, comercial y simbólico del área.
Aquí se encuentra el antiguo Mercado del Born, actualmente un centro cultural, que pertenece formalmente a la Ribera. También se alza Santa Maria del Mar, uno de los grandes iconos de la ciudad, aunque tampoco da nombre oficial al barrio.
¿Qué es realmente “El Born”?
Históricamente, El Born fue una zona específica dentro de la Ribera, un espacio asociado a mercados, comercio, actividad portuaria y vida popular.
Con el paso de los años, y especialmente desde finales del siglo XX, el término comenzó a expandirse, a diluirse y a convertirse en una marca. Hoy en día, cuando alguien dice “El Born”, suele referirse a un conjunto impreciso de calles con bares, tiendas, galerías, restaurantes y vida nocturna. Es un concepto más emocional que administrativo, más comercial que vecinal y más útil para un folleto turístico que para un registro de población.
Este uso erróneo no es inocente, ya que borra capas de historia, homogeneiza realidades distintas y convierte un barrio complejo en una etiqueta cómoda. Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera tiene más de 22.000 habitantes, conflictos vecinales, memoria obrera, gentrificación, turismo y resistencias. Llamarlo solo “El Born” lo simplifica hasta hacerlo irreconocible.
Nombrar correctamente para comprender mejor
No se trata de purismo ni de pedantería urbana, sino de que llamar a los lugares por su nombre real ayuda a entenderlos mejor, a saber de dónde vienen, qué son y qué tensiones arrastran. El Born existe, sí, pero como parte de algo mayor, más complejo y más antiguo.
Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera no es solo un decorado bonito ni un barrio “de moda”. Es uno de los corazones históricos de Barcelona, y quizás ya va siendo hora de llamarlo por su nombre.













