
El Giraldillo de Sevilla bajo la lupa: Un estudio técnico para garantizar su conservación
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El icónico Giraldillo, símbolo emblemático que corona la Giralda de Sevilla, será sometido a un exhaustivo estudio técnico y científico. El Cabildo Catedral Metropolitano y la empresa de ingeniería Ayesa han unido fuerzas para evaluar el estado de la escultura de bronce y asegurar su preservación a largo plazo.
Un análisis profundo para una joya del siglo XVI
Este análisis, que forma parte del plan integral de restauración de la Giralda iniciado en 2015, determinará las acciones necesarias sobre esta obra, un tesoro artístico del siglo XVI que también funciona como veleta a casi cien metros de altura.
La decisión de realizar este estudio se basa en el avance del proyecto de restauración de la torre, que ha completado las fases correspondientes a las cuatro caras de origen almohade y se adentra ahora en el cuerpo renacentista, coronado por el Giraldillo.
Después de más de veinte años desde su última gran intervención, finalizada en 2005, este estudio se considera crucial para fundamentar cualquier acción futura en un conocimiento profundo del estado actual de la escultura.
El desgaste natural y la necesidad de anticipación
La escultura, al funcionar como veleta, está expuesta a constantes esfuerzos estructurales debido a las condiciones climáticas adversas. Este desgaste natural requiere un seguimiento constante para anticipar posibles daños y asegurar la estabilidad de este símbolo de la ciudad.
La réplica como herramienta preventiva
Curiosamente, la investigación comenzará con la réplica de bronce del Giraldillo, realizada en 1998 por el escultor José Antonio Márquez Pérez. Esta copia coronó temporalmente la Giralda hasta la reposición de la original en 2005.
El estudio de esta pieza tiene un carácter preventivo, ya que el Cabildo no descarta la posibilidad de desmontar temporalmente el original en el futuro.
El objetivo es mantener intacta la silueta de la Giralda. Si fuera necesario bajar el Giraldillo original para estudiarlo, se podría colocar la copia, asegurando que este emblema permanezca visible. Por ello, es fundamental analizar la réplica desde todos los puntos de vista, incluyendo los mecánicos y aerodinámicos, para garantizar su funcionamiento como veleta antes de una posible sustitución provisional.
Aunque ambas piezas comparten diseño, existen diferencias notables debido a su antigüedad y métodos de fabricación. Sin embargo, el análisis de la copia proporcionará información valiosa para enfocar los trabajos posteriores sobre la escultura original.
Señales de alerta y posibles intervenciones
El Giraldillo original presenta señales que justifican esta revisión exhaustiva.
La veleta muestra dificultades para girar, lo que indica un problema en su mecanismo interno. Además, se han observado deterioros mediante el uso de drones, aunque su alcance real se determinará con un análisis más cercano.
La certeza de que será necesario actuar es total, pero el alcance de la intervención es aún desconocido. La respuesta se conocerá cuando el andamio de las obras del cuerpo renacentista alcance la base de la escultura, permitiendo una inspección directa y la realización de pruebas físicas.
Monitorización continua y gemelo digital
El Cabildo ha mantenido una monitorización continua desde 2015. Se instaló una cámara de vigilancia para observar su capacidad de giro y se prevé la colocación de sensores de vibración en 2025.
Paralelamente, se está desarrollando un “gemelo digital” de la veleta, una simulación virtual que permitirá predecir su respuesta ante diferentes escenarios.
Un equipo de expertos multidisciplinario
Para dirigir este proyecto, el Cabildo constituyó en agosto de 2024 el Grupo de Trabajo del Giraldillo, que cuenta con la participación de Antonio José Molina Ortiz, experto en estructuras y geotecnia, y Emilio Cano Díaz, especialista en corrosión y patrimonio metálico.
Las conclusiones de estos estudios serán la base para preservar uno de los mayores tesoros patrimoniales de España, asegurando que el Giraldillo siga girando y vigilando la ciudad durante siglos.