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El gobierno de Sánchez se enfrenta a crecientes desafíos
El gobierno de Pedro Sánchez se encuentra en una encrucijada política, marcado por la incertidumbre y la creciente complejidad de sus alianzas parlamentarias. La reciente derrota en el Congreso de un decreto “ómnibus” ha evidenciado la fragilidad de su base de apoyo y ha generado interrogantes sobre su capacidad para impulsar su agenda legislativa.
¿Ruptura total con Junts?
Una de las principales hipótesis que se barajan es la de una posible ruptura con Junts, lo que complicaría enormemente la aprobación de futuros proyectos, incluyendo los presupuestos. Los motivos detrás de esta posible ruptura serían diversos, desde la dilación en la aplicación de la amnistía a Carles Puigdemont hasta las dificultades para lograr el uso del catalán en la Unión Europea.
El auge de Aliança Catalana, un partido independentista de ultraderecha, podría ser otro factor determinante. Si Junts prioriza evitar alejarse de las posiciones de este partido, la colaboración con el gobierno central se tornaría prácticamente imposible.
El futuro de las medidas sociales
Tras superar el revés inicial con las pensiones, el gobierno se enfrenta al desafío de aprobar otras medidas sociales incluidas en el decreto. Sin embargo, Junts ya ha manifestado su oposición en lo relativo a los desahucios, coincidiendo con las organizaciones patronales catalanas y el Partido Popular.
El incierto panorama electoral
Las encuestas sugieren un posible cambio de gobierno en las próximas elecciones, con una victoria de la derecha. No obstante, el auge de Vox plantea interrogantes sobre la conformación de un futuro gobierno liderado por Alberto Núñez Feijóo, ya que no sería fácil que Santiago Abascal se conformara con un papel secundario.
Aragón y la crisis ferroviaria
Las elecciones en Aragón podrían añadir más incertidumbre al panorama político. Una nueva derrota del PSOE, sumada a la reciente crisis ferroviaria, pondría aún más presión sobre Pedro Sánchez. La crisis ferroviaria, con un fuerte impacto popular, ha generado incluso críticas desde Esquerra Republicana, socio habitual del gobierno, que ha solicitado la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente.













