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El Gobierno español aprueba la revalorización de las pensiones mientras la moratoria antidesahucios pende de un hilo
A pesar de los intensos esfuerzos negociadores del Gobierno, la moratoria antidesahucios incluida en el decreto del escudo social se enfrenta a un futuro incierto debido al rechazo de Junts. La estrategia del Ejecutivo para sortear las diferencias dentro de su coalición de apoyo consistió en dividir la votación en dos decretos separados: uno relativo a la revalorización de las pensiones, que cuenta con el respaldo necesario, y otro que engloba el resto de las medidas del escudo social.
Sin embargo, Junts ha manifestado su intención de votar en contra del segundo decreto, que incluye la moratoria para suspender los desahucios de familias vulnerables. A pesar de este revés, el Gobierno mantiene la esperanza de alcanzar un acuerdo de última hora.
Negociaciones intensas para salvar el escudo social
Durante los días previos, el Gobierno intensificó las conversaciones con sus socios para buscar una solución política a la votación en el Congreso. Inicialmente, se planteó la posibilidad de separar las medidas en dos bloques: uno con las pensiones y la mayor parte del escudo social, y otro con la moratoria antidesahucios.
Esta fórmula no convenció a Sumar, que abogó por incorporar la moratoria al resto del escudo social. Desde Sumar argumentaban que un decreto separado con la protección contra los desahucios facilitaría su rechazo por parte de la derecha.
El PNV intenta mediar, pero Junts se mantiene firme
El Gobierno intentó una vía intermedia a través del Partido Nacionalista Vasco (PNV) para atraer a Junts. El PNV anunció un acuerdo para suavizar la protección contra los desahucios, excluyendo a los propietarios de hasta dos viviendas (una para residencia habitual y otra para alquiler). Según el PNV, el Gobierno sería el encargado de ofrecer una alternativa habitacional para estos inquilinos.
Este anuncio generó malestar en Podemos, que calificó el acuerdo de “criminal”. A pesar de ello, el Gobierno no ha logrado asegurar el apoyo de Junts, que considera las medidas anunciadas como “tiritas”.
Moncloa confía en obtener los apoyos necesarios
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, no ha confirmado que el Ejecutivo cuente con los apoyos suficientes para aprobar el decreto. No obstante, en Moncloa confían en que las modificaciones introducidas para seducir al PNV, y también a Junts, aumenten las posibilidades de éxito.
El Gobierno defiende que ha presentado una propuesta que considera convincente y traslada la responsabilidad a los grupos que muestran reticencias, instándoles a explicar su postura. La incógnita reside ahora en si Junts mantendrá su rechazo y si Podemos convertirá sus críticas en un voto negativo.













