
El Poder Curativo de la Biblia: Salud Mental y Física Según el Psicólogo Darío Fernández
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El psicólogo clínico Darío Fernández, autor de *Educación para la Salud a través de la Biblia*, propone una innovadora perspectiva sobre la salud, basada en las enseñanzas del libro sagrado. Fernández argumenta que la Biblia está repleta de consejos de salud sorprendentemente relevantes y actualizados, enfatizando la inseparabilidad del cuerpo, la mente y el espíritu.
El Impacto de las Emociones en la Salud
Fernández destaca el papel crucial de las emociones en el bienestar general. Las emociones negativas, como las asociadas al estrés, desencadenan una cascada hormonal perjudicial, liberando cortisol, adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas elevan la tensión arterial y provocan contracciones musculares, lo que, si no se gestiona adecuadamente, puede conducir a cefaleas, hipertensión e incluso úlceras.
Según los neurólogos, una emoción debería durar, como máximo, 90 segundos.
Después de ese tiempo, la persona debe procesarla. Rumiar el problema durante un tiempo prolongado puede manifestarse en dolencias físicas. El proceso adecuado implica aceptar la emoción, identificarla y asumir la responsabilidad de aquello que se puede controlar.
Sabiduría Bíblica para el Bienestar Emocional
El doctor Fernández encuentra numerosas referencias bíblicas sobre el control emocional, citando proverbios como “La paz en el corazón da salud al cuerpo” y “El corazón alegre es una buena medicina”. También menciona a Salomón, quien promovía la idea de centrarse en el presente, un concepto similar al mindfulness moderno: “Habrá tiempo de llorar, tiempo de reír, tiempo de dechar y tiempos de bailar”.
La Importancia de las Relaciones y el Apoyo Social
Otro aspecto clave que subraya Fernández es la importancia de las relaciones interpersonales sanas y el sentimiento de acompañamiento.
Esto contrasta con el problema contemporáneo de la soledad no deseada, que tiene un impacto significativo en la salud. El psicólogo enfatiza que la soledad es una responsabilidad compartida, ya que cualquiera puede encontrarse en esa situación en el futuro.
Fernández resalta la relevancia del apoyo grupal y la empatía, citando referencias bíblicas como: “Uno solo puede rendirse, dos pueden resistir, la cuerda de 3 hilos, es difícil de romper”. Actualmente, está colaborando con una parroquia para implementar un programa en el que voluntarios acompañan a ancianos en residencias que no reciben visitas, con el objetivo de mejorar su salud.
Psicosomática: Cuando las Emociones Afectan al Cuerpo
La tristeza o la soledad mal gestionadas pueden desencadenar dolencias reales, un fenómeno conocido como psicosomática. Fernández explica que una persona que se siente sola y tiene una visión negativa de su futuro es menos propensa a seguir un tratamiento, lo que desestabiliza enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.
Además, afecta la alimentación y puede causar insomnio debido a las “rumiaciones mentales por la noche”.













