El Precio de la División en la Izquierda Española

El Precio de la División en la Izquierda Española
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El Precio de la División en la Izquierda Española

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Mientras la izquierda española se debate en internas y disputas de siglas, la derecha parece tener un objetivo claro y unificado: controlar las palancas del poder. Esta estrategia, aunque silenciosa, está en marcha y se manifiesta en el bloqueo de instituciones clave.

El Bloqueo del Tribunal Constitucional

El Partido Popular (PP) ha repetido su táctica de bloqueo, esta vez afectando al Tribunal Constitucional, tal como lo hizo anteriormente con el Consejo General del Poder Judicial. Desde hace dos meses, un tercio del Tribunal Constitucional, específicamente cuatro de sus doce magistrados nombrados por el Senado, tiene el mandato caducado. El PP, liderado por Feijóo, se niega a renovarlos.

La estrategia del PP se basa en la esperanza de un resultado electoral favorable en las próximas elecciones generales. Confían en una derrota contundente de la izquierda que les permita nombrar a estos cuatro magistrados, posiblemente pactando con Vox. Su objetivo final es controlar el Tribunal Constitucional, considerado el último bastión de la justicia que se les resiste.

El Sistema Electoral y la División

El sistema electoral español, particularmente en el Senado, favorece a los partidos mayoritarios. En esta cámara, se eligen cuatro senadores por provincia, lo que a menudo resulta en un reparto desigual: el partido más votado se lleva tres escaños, mientras que el segundo obtiene el cuarto. Esta dinámica deja un porcentaje significativo de votos sin representación.

La lección es clara: la división se paga cara en las urnas. Esto se observa tanto en el Congreso como en el Senado, especialmente en las circunscripciones más pequeñas.

El Ejemplo de Ibiza y Formentera

Un ejemplo interesante es el caso de Ibiza y Formentera, donde se elige un único senador. En 2023, una coalición de partidos de izquierda, liderada por el independiente Juanjo Ferrer, logró la victoria. Esta alianza, que incluía al PSOE, Sumar, Esquerra Unida y Ara Eivissa, superó al PP por menos de 3.000 votos.

Este caso demuestra el poder de la unidad, aunque la alianza fue compleja y presentó desafíos. Sin embargo, Sumar cumplió su objetivo principal: frenar a la derecha. Sin el 12,3% de los votos obtenidos por esta coalición, Feijóo y Abascal estarían gobernando España.

La Propuesta de Gabriel Rufián

La propuesta de Gabriel Rufián de una alianza aún más amplia, que incluya a la izquierda soberanista, ha generado reacciones mixtas. Aunque las direcciones de los partidos muestran poco entusiasmo, una parte considerable de los votantes de izquierda ven esta idea con optimismo.

Muchos votantes de izquierda anhelan una señal de esperanza que rompa con el derrotismo y la idea de una victoria inevitable del PP y Vox. Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, ha ganado popularidad y se ha convertido en uno de los políticos mejor valorados por la izquierda, incluso más allá del independentismo catalán.

Una Estrategia Catalana como Ejemplo

La estrategia de Rufián se centra en lograr un acuerdo en Cataluña entre ERC, Comuns y la CUP, que sirva de ejemplo para otras regiones como Euskadi, Galicia, la Comunitat Valenciana o Aragón. Este proyecto busca soluciones adaptadas a cada parlamento y circunscripción, reconociendo la implacabilidad de las leyes electorales.

El desafío para la izquierda en las próximas elecciones no es simplemente una campaña más. Se trata de evitar que el PP y Vox alcancen una mayoría suficiente para reformar la Constitución y poner en riesgo derechos y libertades.

Reacciones y Posibles Líderes

Dentro de ERC, Joan Tardà apoya la propuesta de Rufián, buscando un debate interno e incluso una votación de la militancia. En los Comuns, figuras como Gerardo Pisarello ven con buenos ojos un frente amplio, aunque existen resistencias internas.

En cuanto a la coalición de izquierdas a nivel nacional, se elogia a Yolanda Díaz, pero se plantea la necesidad de un relevo en el liderazgo y normas más claras en la toma de decisiones. Nombres como Pablo Bustinduy, Ernest Urtasun o Mónica Oltra se mencionan como posibles alternativas.

¿Y Podemos?

La posibilidad de que Podemos se una a una nueva coalición parece remota, dado el rechazo de sus dirigentes y la falta de entusiasmo por parte de IU, Comuns y Más Madrid. Sin embargo, la propuesta de Rufián podría servir como catalizador para lograr la unidad de la izquierda, ya que las bases de Podemos no rechazan a Rufián como sí lo hacen con Yolanda Díaz.

Recuperar la Esperanza

La unidad no es suficiente para frenar la ola reaccionaria, pero ayudaría a que las fuerzas de la izquierda dejen de enfrentarse. Tampoco basta con resistir a la extrema derecha; es necesario un proyecto, credibilidad y la capacidad de ilusionar a un electorado progresista que duda o se abstiene.

La primera victoria es recuperar la esperanza y creer que el futuro aún está abierto. La victoria de la derecha y la extrema derecha no es inevitable, tal como se demostró en 2023.