El “tren de borrascas” que azota España y su relación con el cambio climático

El "tren de borrascas" que azota España y su relación con el cambio climático
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El “tren de borrascas” que azota España y su relación con el cambio climático

España ha experimentado seis borrascas de alto impacto en apenas cinco semanas, incluyendo la reciente Leonardo, que causó evacuaciones, desbordamientos y cortes de carreteras. Este fenómeno inusual se refleja en las precipitaciones de enero, que superaron en un 85% el promedio histórico, convirtiéndose en el enero más lluvioso en un cuarto de siglo.

La corriente en chorro como factor clave

Los meteorólogos señalan que este “tren de borrascas” es impulsado por la corriente en chorro (jet stream). Según Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el anticiclón de las Azores no se encuentra en su posición habitual, bloqueando la trayectoria normal de las borrascas atlánticas y desviándolas hacia el sureste de Europa.

La corriente en chorro, un flujo de aire que rodea el hemisferio norte, suele mantener el aire frío cerca del polo norte. Sin embargo, los científicos observan un debilitamiento de esta corriente, atribuido al calentamiento del Ártico debido a las emisiones masivas de CO2.

Del Campo reconoce la complejidad de determinar las causas exactas de la posición del anticiclón, pero enfatiza que el volumen de lluvias es “extraordinario” y que la llegada de una masa de aire tan húmeda en invierno “no es normal”. Subraya que océanos y atmósferas más cálidos favorecen la evaporación y la formación de lluvias más abundantes e intensas.

La alteración de la corriente en chorro es una de las expresiones de lo que está provocando el incremento de las temperaturas por las emisiones de gases de efecto invernadero

Santiago Giralt — Geólogo del Instituto de Geociencias de Barcelona (GEO3BCN)

Santiago Giralt, geólogo del Instituto de Geociencias de Barcelona (GEO3BCN), explica que la corriente en chorro presenta una curvatura pronunciada, generando episodios repetidos de frío. Los anticiclones estacionarios sobre las Islas Británicas actúan como bloqueo, desviando las borrascas hacia el sur.

Desde el inicio de 2026, España ha sido golpeada por seis borrascas con nombre propio: Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin y Leonardo. En total, doce borrascas de alto impacto han afectado al país desde el inicio de la temporada en octubre, representando la mitad de la lista preparada por los servicios meteorológicos del Grupo Suroeste Europeo.

La diferencia de temperaturas entre el polo norte y el ecuador influye en la solidez de la corriente en chorro. Un menor gradiente térmico, debido al calentamiento global más pronunciado en el Ártico, debilita la corriente, provocando ondulaciones y desviaciones de las borrascas.

Giralt señala que lo “normal” sería que el tren de borrascas pasara por encima de las Islas Británicas, pero el anticiclón en la parte baja de la curva de la corriente en chorro está empujando las lluvias hacia la península ibérica.

Los negacionistas y el clima

Este fenómeno climático es similar al que causó temperaturas inusualmente bajas en junio de 2024 o los picos de frío en Estados Unidos en enero de 2026. Las ondulaciones de la corriente en chorro permiten que masas de aire ártico alcancen latitudes más bajas, alimentando discursos negacionistas del cambio climático.

A pesar de las bromas y discursos negacionistas, estas ondulaciones están detrás de un cierto caos climático. Giralt recuerda que la alteración de la corriente en chorro es una consecuencia del aumento de las temperaturas por las emisiones de gases de efecto invernadero, siendo las emisiones la raíz del problema.