
Fairplayer: La alternativa a Spotify que busca un streaming ético y cooperativo
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La insatisfacción de los artistas con la remuneración de Spotify y la falta de transparencia en su funcionamiento ha impulsado la creación de alternativas. Tras la inversión del fundador de Spotify en una empresa de drones de combate, muchos artistas han retirado su música de la plataforma como protesta. Ahora, surge Fairplayer, una iniciativa que busca reimaginar el consumo de música en streaming de manera más ética y responsable.
Un colectivo por una alternativa ética
El colectivo La Instrumental, formado por activistas, programadores, artistas y miembros de la economía social y solidaria, presentó en Barcelona Fairplayer. Este prototipo busca ser una plataforma ética y cooperativa, a diferencia de otras alternativas como Subvert, Mirlo o Qobuz, Fairplayer utiliza herramientas de código abierto con la intención de ser replicable.
Fairplayer se basa en el software libre Faircamp, que permite crear catálogos musicales al margen de distribuidoras e intermediarios. La plataforma permitirá escuchar en streaming la música almacenada en esos catálogos. Actualmente, funciona en fase beta con canciones aportadas por artistas catalanes que editan su música desde cooperativas discográficas.
Un ecosistema de escucha digital descentralizado
La Instrumental busca crear un ecosistema de escucha digital donde nadie sea dueño de nada. Fairplayer será una plataforma de escucha a la que los artistas y sellos conectarán sus repertorios, sin un almacén centralizado de archivos. Esta plataforma tendrá forma de app y será una de muchas plataformas de escucha de una red descentralizada e interconectada.
Para ello, La Instrumental ha separado el reproductor de música del gestor de catálogos. Fairplayer es solo el reproductor, enlazado a los catálogos que se sumen a la plataforma. Los artistas o sellos se vincularán a este gestor de catálogo, inicialmente a través de Faircamp, con la intención de permitir a cualquier creador vincular su obra al reproductor desde su propio servidor. Este sistema permite al artista mantener el control de sus copias, sin tener que darse de baja de otras plataformas.
Hacia un modelo antimonopolístico y transparente
El objetivo de La Instrumental es ofrecer una alternativa real y antimonopolística a las normas impuestas por las grandes plataformas de streaming. Se trabaja en una plataforma sin ánimo de lucro, de código libre y replicable, con un sistema transparente de algoritmos y una remuneración por escucha superior a la actual. El proyecto se plantea por y para la gente que escucha música en la red.
Una cooperativa de oyentes
La Instrumental se concibe como una cooperativa de oyentes, donde los usuarios se relacionen con la música de forma más proactiva, ética y horizontal. Se busca crear una herramienta para que los oyentes se relacionen con la música de forma más activa. La plataforma será financiada mediante cuotas de los usuarios.
Se busca empoderar al público, ya sea como consumidor de cultura, alimentos o energía. Se plantea crear un espacio de reflexión sobre la propia escucha musical, una actividad que las plataformas de streaming han convertido en algo pasivo. Se cuestiona la idea de que si no estás en Spotify no existes, así como la “numerocracia” que estructura las carreras de los artistas en función de sus cifras en la plataforma.
El futuro de Fairplayer
El próximo paso es fortalecer el grupo motor, definir órganos de gobierno y ampliar la cooperativa con más socios-oyentes. De esto último depende la viabilidad económica del proyecto. Se decidirá la calidad de audio, las veces que se podrá escuchar una canción sin pagar cuota, y cómo se repartirán los ingresos entre los artistas.
Un horizonte de posibilidades
Una plataforma de streaming que no centralice la música ni las decisiones abre un horizonte infinito de posibilidades. La intención es humanizarla al máximo y minimizar la incidencia del algoritmo. La Instrumental busca generar y fortalecer comunidades de oyentes.
El gran sueño es que todas las comunidades y apps que surjan a través de Fairplayer se interconecten, de modo que desde cualquier cooperativa de oyentes se puedan escuchar los catálogos de canciones de cualquier otra cooperativa de la federación.













