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FIN DEL TRATADO NEW START: ¿NUEVA CARRERA ARMAMENTÍSTICA NUCLEAR?
El tratado New START, el último acuerdo que limitaba las armas nucleares estratégicas de Rusia y Estados Unidos, ha expirado, generando preocupación sobre una posible nueva carrera armamentística.
Este tratado, que ponía fin a más de medio siglo de control sobre el armamento nuclear desde 1969, ha llegado a su fin en un momento de crecientes tensiones internacionales.
Aunque Vladímir Putin había ofrecido prorrogar el tratado por un año, la administración Trump ignoró sus llamamientos, preocupada por el creciente arsenal nuclear de China.
¿Qué era el tratado New START?
El New START, firmado en 2010 por Barack Obama y Dmitri Medvédev, establecía límites a las armas nucleares estratégicas, restringiendo el número de cabezas nucleares desplegadas a 1.550 por país y limitando los sistemas de lanzamiento a 800, de los cuales solo 700 podían estar operativos.
Una parte fundamental del tratado era el sistema de inspecciones in situ, que permitía verificar el cumplimiento del acuerdo. Además, se compartía información sobre la ubicación de bases nucleares y las características técnicas de los sistemas.
Cumplimiento y suspensión
Las inspecciones presenciales se suspendieron en 2020 debido a la pandemia, lo que aumentó la dependencia del intercambio de datos y notificaciones rutinarias.
En 2023, tras la invasión rusa de Ucrania, Putin suspendió la participación de Rusia en el tratado, poniendo fin al intercambio de datos y dejando a ambas potencias dependiendo de inteligencia y observaciones satelitales.
A pesar de esto, no hubo acusaciones de incumplimiento de los límites de ojivas. No obstante, el régimen de verificación se congeló.
¿Por qué EE.UU. no prorrogó el tratado?
En Estados Unidos, existe un consenso creciente sobre la necesidad de ampliar el arsenal estratégico, argumentando incumplimientos rusos y el temor al desarrollo nuclear chino. Se cree que EE.UU. debe poder disuadir a Pekín y Moscú simultáneamente.
Aunque Estados Unidos y Rusia concentran el 86% de las cabezas nucleares mundiales, China ha duplicado su producción en los últimos años y es poco probable que acepte límites hasta alcanzar la paridad con Washington.
Algunos expertos consideran que EE.UU. busca eliminar cualquier limitación y aprovechar el momento para enviar un mensaje de firmeza a China.
La postura de Rusia
El Kremlin había estado presionando para extender el tratado por un año, buscando evitar una nueva carrera armamentística y mantener la previsibilidad.
Rusia considera que el tratado le conviene, ya que le permite mantener la paridad estratégica con Estados Unidos sin necesidad de aumentar su arsenal.
¿Es viable una solución?
La prórroga propuesta por Putin no soluciona el problema fundamental de la verificación. Algunos expertos sugieren restaurar elementos del New START, como el intercambio de datos, para preservar el consenso contra el aumento de arsenales nucleares.
Sin el New START, existe el riesgo de que la carrera armamentística se acelere y otras potencias nucleares se sientan presionadas a seguir la misma tendencia.
¿Nueva carrera armamentística?
La expiración del tratado permite a cada bando incrementar sus misiles y ojivas, aunque esto requiere tiempo y enfrenta desafíos técnicos y logísticos.
La preocupación a largo plazo es una carrera armamentística descontrolada, donde cada Estado aumente su arsenal basándose en las peores suposiciones sobre las acciones del otro.
La Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN) ha pedido a Washington y Moscú que reabran conversaciones para el desarme nuclear y reduzcan significativamente sus arsenales.
Nuevas armas nucleares
Incluso antes de la expiración del tratado, el Kremlin había generado inquietud con gestos que sugerían una escalada nuclear.
Rusia ha actualizado su doctrina nuclear, ampliando los supuestos en los que podría utilizar estas armas y amenazando con ataques contra ciudades europeas.
Además, está desarrollando sistemas avanzados de lanzamiento nuclear, como el misil de crucero Burevéstnik y el sumergible Poseidón, así como armas hipersónicas.
Estados Unidos también ha impulsado el proyecto de la Cúpula Dorada, un escudo antimisiles de última generación, que no estaría limitado por el New START.
¿Un nuevo acuerdo es posible?
Donald Trump restó importancia al fin del tratado, afirmando que harían uno mejor, que incluya a China, algo que los expertos ven improbable.
Algunos creen que la única vía para un nuevo pacto es la mejora de las relaciones entre Estados Unidos, China y Rusia.
El Kremlin, por su parte, insiste en que las fuerzas nucleares de Reino Unido y Francia también deben ser objeto de negociación.
La prolongación del New START se percibe como una solución de compromiso en un momento de relaciones complicadas entre las potencias nucleares.
Algunos expertos sugieren que el New START podría ser la base para un futuro tratado en caso de mejorar las relaciones.
Otros abogan por la eliminación total de las armas nucleares a través del Tratado de las Naciones Unidas sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.













