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Fractura en la ultraderecha neerlandesa: Un motín interno desafía el autoritarismo de Wilders
El partido del ultraderechista Geert Wilders se enfrenta a una crisis interna tras la salida de siete de sus 26 diputados en el Parlamento neerlandés, quienes han anunciado la creación de una nueva formación política. Esta escisión pone de manifiesto las tensiones internas y el estilo de liderazgo autoritario que ha caracterizado al Partido por la Libertad (PVV) de Wilders.
El detonante de la ruptura
Los diputados rebeldes argumentan que la derrota electoral del pasado octubre, donde Wilders perdió 11 de sus 37 escaños, se debió a la falta de motivación del líder y a una campaña electoral deficiente. En una carta, critican la ausencia de una evaluación interna tras los resultados y la negativa de Wilders a considerar otras perspectivas.
Esta situación ha generado acusaciones cruzadas entre los miembros del partido. Mientras Wilders calificó la salida de los diputados como “un día negro”, su compañero Dion Graus los tildó de “amotinados y ratas que abandonan el barco”.
El “régimen dictatorial” de Wilders
Las críticas al liderazgo de Wilders no son nuevas. Ex miembros del partido, como Hero Brinkman, han denunciado públicamente el “régimen dictatorial” que impera en el PVV, donde cualquier disidencia era castigada. Esta falta de democracia interna y la concentración de poder en la figura de Wilders han sido factores clave en la reciente fractura.
Simon Otjes, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Leiden, señala que el “rechazo de Wilders a alcanzar acuerdos y la pésima calidad de sus ministros” fueron determinantes en el fracaso del gobierno de coalición que encabezó tras las elecciones de 2023. La lealtad, y no la experiencia o el conocimiento, fue el criterio principal a la hora de elegir a su equipo de gobierno, lo que afectó su capacidad para gobernar eficazmente.
La Alianza Neerlandesa por la Libertad (NVA)
Los diputados que abandonaron el PVV, liderados por Gidi Markuszower, han formado la Alianza Neerlandesa por la Libertad (NVA). Esta nueva formación se presenta como una alternativa constructiva y se muestra abierta a colaborar con la coalición que se está negociando entre los liberales de D66, los cristianodemócratas de CDA y los conservadores de VVD.
A pesar de que la escisión no se basa en diferencias ideológicas, Markuszower ha afirmado que la NVA será la “versión dura” del PVV, centrada en lograr resultados concretos más allá de la retórica.
Gidi Markuszower: Un líder controvertido
Gidi Markuszower, nacido en Tel Aviv, ha tenido una trayectoria política marcada por la controversia. Su estrecha relación con Israel, donde representó al partido derechista Likud, y sus vínculos con el servicio de inteligencia israelí, el Mosad, han generado dudas sobre su lealtad a los Países Bajos.
En 2024, los servicios de inteligencia neerlandeses vetaron su nombramiento como viceprimer ministro y ministro de Inmigración debido a sus contactos con “una potencia extranjera” y al riesgo que representaba para la integridad del país. Además, Markuszower es conocido por sus duras críticas a la política migratoria y por sus comentarios despectivos hacia la población migrante.
Un panorama político fragmentado
La creación de la NVA agudiza la fragmentación del panorama político neerlandés, donde el Parlamento cuenta ahora con 16 grupos. A pesar del auge de partidos ultraderechistas como Foro por la Democracia (FvD) y JA21, la división interna dificulta la posibilidad de que estos partidos cumplan sus promesas electorales.
Mientras tanto, las negociaciones para formar un nuevo gobierno avanzan rápidamente, con el objetivo de alcanzar un acuerdo entre liberales-progresistas (D66), conservadores (VVD) y cristianodemócratas (CDA). Sin embargo, la falta de una mayoría absoluta obligará al nuevo gobierno a negociar cada votación y a buscar apoyos externos para aprobar medidas clave como los recortes presupuestarios necesarios para aumentar el gasto militar.













