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¿Fue un monje del siglo XI quien realmente descubrió el cometa Halley?
El cometa Halley, un cuerpo celeste helado, es famoso por ser el único visible a simple vista desde la Tierra que se acerca con regularidad. Los científicos han determinado que orbita el Sol cada 76 años, describiendo una órbita elíptica y retrógrada.
Edmund Halley y su descubrimiento
Este cometa es uno de los mejor documentados gracias al trabajo del astrónomo británico Edmund Halley, quien utilizó las leyes de gravitación de Isaac Newton para calcular su órbita en 1705. Halley notó similitudes en las órbitas de cometas observados en 1531, 1607 y 1682, y sugirió que se trataba del mismo cometa, prediciendo su regreso en 1758.
Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Leiden sugiere que Halley no fue el primero en comprender el ciclo del cometa. Un monje llamado Eilmer de Malmesbury podría haber relacionado observaciones del cometa ya en el siglo XI.
El “olfato” de Malmesbury
En 1066, el cometa Halley fue observado en China durante más de dos meses y quedó representado en el Tapiz de Bayeux, que ilustra los acontecimientos de ese año. En la tradición oral, la aparición del cometa se relacionaba con la muerte de reyes, guerras o hambrunas.
La investigación de Portegies indica que el monje Eilmer de Malmesbury observó el cometa en dos ocasiones: en 989 y 1066. Sus crónicas medievales describen el cometa como un aviso de un desastre inminente.
Los investigadores resaltan estos hallazgos y sugieren que el cometa, actualmente nombrado en honor a Edmund Halley, debería recibir un nombre diferente o, al menos, reconocer de alguna manera la intuición de Malmesbury, quien relacionó dos observaciones del cometa siglos antes.













