
Gasolineras Low Cost en España: ¿Son Seguras y Afectan al Motor?
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El panorama del combustible en España ha experimentado una notable transformación con el auge de las gasolineras de bajo coste. Ante los elevados precios, muchos conductores optan por estas estaciones más económicas. Sin embargo, esta elección plantea interrogantes sobre la seguridad y el posible impacto en el rendimiento del motor.
¿Combustible de Menor Calidad?
Expertos en el sector energético, ingenieros de automoción y entidades reguladoras como el Ministerio para la Transición Ecológica y la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) aseguran que todos los combustibles deben cumplir con los mismos estándares legales. No obstante, señalan que existen diferencias técnicas que pueden influir en el rendimiento y la durabilidad del motor.
El Secreto de los Precios Bajos
El precio final del combustible se compone de varios factores, entre ellos el coste del petróleo, los márgenes de distribución y logística, y los impuestos.
La materia prima representa una parte importante del precio, al igual que los impuestos. Las gasolineras *low cost* reducen costes principalmente en el margen de distribución.
Esta reducción de costes se logra a través de:
- Disminución del personal en la estación (autoservicio total o parcial).
- Menores gastos en mantenimiento.
- Eliminación de servicios complementarios como tiendas o lavado de vehículos.
La Ley de Hidrocarburos establece que todas las compañías deben vender combustibles con la misma base química. Es decir, la gasolina o el diésel que sale de las plantas de CLH es esencialmente el mismo. La diferencia radica en los aditivos.
Aditivos: La Clave Diferencial
Las grandes marcas añaden aditivos a sus carburantes para mejorar propiedades como la limpieza de válvulas, la reducción de emisiones o el rendimiento en frío.
Las gasolineras de bajo coste, en cambio, suelen añadir una cantidad mínima o incluso prescindir de ellos para reducir el precio.
Aunque esta práctica no supone un riesgo inmediato, a largo plazo puede derivar en depósitos de carbonilla, mayor desgaste de inyectores o peor lubricación interna, especialmente en vehículos modernos con sistemas de inyección directa. Los motores que requieren gasolina de alto octanaje (98) o diésel con índice de cetano elevado deben evitar los combustibles más básicos, ya que no cumplen con las especificaciones del fabricante.
Mantenimiento y Averías: El Verdadero Riesgo
Las incidencias mecánicas relacionadas con el combustible, como la obstrucción de filtros o la presencia de agua y residuos, se deben más a deficiencias en el mantenimiento de los tanques o en la limpieza de los surtidores que al origen del carburante. Estos problemas pueden presentarse tanto en estaciones *premium* como en *low cost*, pero estas últimas suelen operar con menos personal de supervisión, lo que incrementa el riesgo de que un fallo pase desapercibido.
Talleres señalan que algunos fallos detectados en motores diésel modernos provienen de impurezas acumuladas en los sistemas de inyección, un problema que podría mitigarse con protocolos de limpieza más rigurosos.
Conclusiones
Repostar en gasolineras *low cost* no supone una amenaza directa para el vehículo siempre que cumplan con la normativa vigente y realicen un mantenimiento adecuado. Sin embargo, aquellos que buscan el mejor cuidado para su motor podrían beneficiarse de combustibles con mayor carga de aditivos, especialmente en coches nuevos o de gama alta.
Para asegurar la salud del motor a largo plazo, es clave combinar un consumo responsable con un mantenimiento preventivo, alternando repostajes en diferentes marcas y manteniendo un control regular del filtro de combustible.













