Gianandrea Noseda y la London Symphony Orchestra: Descifrando el “Efecto Noseda

Gianandrea Noseda y la London Symphony Orchestra: Descifrando el "Efecto Noseda
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Gianandrea Noseda y la London Symphony Orchestra: Descifrando el "Efecto Noseda

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Londres amaneció con cielos despejados, y la London Symphony Orchestra (LSO) se preparaba para un ensayo en el Barbican Center. El maestro Gianandrea Noseda, reconocido por su particular sonido y conexión con los músicos, inició la sesión incluso antes de la hora programada, marcando su estilo.

Un maestro admirado

Noseda, uno de los directores de orquesta más destacados, es especialmente apreciado por los músicos. Su dirección produce un sonido distintivo, que algunos describen como adictivo, creando un efecto único conocido como el “Efecto Noseda”.

Previo a una gira que incluirá presentaciones en el Auditorio Nacional de Madrid con Ibermúsica, así como en Barcelona, Zaragoza, Sevilla y Valencia, se observó el método de trabajo de Noseda, que genera entusiasmo tanto en los músicos como en el público.

La preparación como clave

Uno de los secretos de Noseda reside en su meticulosa preparación. “Para ser director, primero debes ser un buen músico, conocer la música a fondo”, afirma.

Este conocimiento profundo es respetado por la orquesta, lo que facilita la colaboración y permite ofrecer interpretaciones inesperadas.

Noseda enfatiza la importancia de trabajar con músicos de alto nivel, requiriendo una comprensión profunda y detallada de la música para que los músicos lo perciban.

Conexión y diálogo con la orquesta

El ensayo comenzó con saludos afectuosos, reflejando la relación cercana de Noseda con la LSO, donde es director principal invitado desde 2016. Aunque actualmente reside en Washington como director titular de la National Symphony Orchestra, mantiene fuertes lazos con Italia y Rusia, donde se formó con Valery Gergiev.

Noseda cree que todo tiene su momento, y que llegar demasiado pronto a ciertas orquestas puede ser contraproducente. El ensayo con la Sinfonía No. 2 de Borodin reveló la conexión casi mística entre el maestro y la orquesta.

Sus gestos, precisos y enérgicos, reflejan su formación como pianista. Noseda descompone la obra, invitando a los músicos a tocar a medio tiempo para refinar ciertos pasajes.

El maestro destaca la importancia de escuchar a la orquesta y adaptarse a su reacción. “Siempre es un dar y recibir”, explica. Su comunicación es directa y eficaz, indicando los compases a repasar y anticipándose a las necesidades de los músicos.

Fomentar la responsabilidad y la creatividad

Noseda subraya que es esencial saber qué se busca de la orquesta, pero aún más importante es la forma de pedirlo.

“Puedes tener una idea magnífica, pero debes pedirla sin arrogancia”, señala. De esta manera, se establece una rutina de trabajo en la que la orquesta eleva su nivel. Noseda nunca ha recurrido a gritos o imposiciones, sino que prefiere escuchar y responsabilizar a los músicos, transformando el ensayo en una extensión de la música de cámara.

Rodrigo Moro, contrabajo principal de la LSO, destaca la energía inagotable de Noseda, su eficiencia y su capacidad para escuchar e inteligencia.

Más allá de las palabras: El lenguaje del cuerpo

Noseda utiliza sonidos y referencias visuales para comunicarse con los músicos. “¡El Señor de los Anillos!

¡Tolkien!”, exclama, mientras salta, baila y gesticula. No teme al ridículo, pues considera que la vergüenza no tiene cabida en su profesión. “Lo más importante es no dar una imagen diferente de lo que eres”, afirma. “Si eres así, muéstrate así.

No te pongas la máscara del director de orquesta”.

Superando el miedo

Noseda confiesa haber sentido miedo solo una vez: tras la pandemia. Se preguntaba si aún sería capaz de obtener resultados con sus gestos. Sin embargo, superó sus dudas en unos meses, gracias al apoyo de orquestas amigas.

A pesar de haber dirigido las mejores orquestas y obras, Noseda aún siente respeto por algunas piezas. “Hay obras que tengo miedo de hacer.

No creo estar todavía preparado”, admite, citando la Pasión según San Mateo de Bach como un ejemplo. Para él, la verdadera seguridad reside en la honestidad, el autoconocimiento y la entrega a la música.

Honestidad y sinergia

David Ballesteros, violinista de la LSO, valora la honestidad de Noseda y su capacidad para encontrar la sinergia del grupo. “Lo da todo siempre”, asegura.

Noseda insiste en que uno lleva consigo todo lo que es. “Si eres una persona con profundidad, lo vas a mostrar en el podio.

Si eres extrovertido, lo vas a mostrar. Si eres ligero, igual. Cuando sales al escenario estás desnudo”.

La versatilidad de la LSO

Además de su renombre en el ámbito sinfónico, la LSO es conocida por grabar bandas sonoras de películas como ‘Star Wars’ y ‘Harry Potter’. Recientemente, participó en el álbum ‘Lux’ de Rosalía, dirigido por Daniel Bjarnason, una experiencia que David Ballesteros describe como estimulante y enriquecedora.

Música y política

Noseda, quien tuvo que lidiar con cuestiones políticas en el Teatro Regio Torino, prefiere mantenerse discreto al respecto, enfocándose en la música.

Sin embargo, reconoce que “hacemos política en cada momento de nuestra vida”, tomando decisiones que reflejan nuestra libertad.

El poder transformador de la música

En tiempos inciertos, Noseda cree que la música puede hablar a la cabeza y al corazón de la gente, generando un cambio suave y profundo. Aunque ya no piensa que la música pueda revolucionar el mundo de la misma manera que creía en su juventud, confía en su capacidad para transformar a las personas.

La vida de una orquesta es singular, un conjunto de individuos que trabajan para crear un sonido unificado. A pesar de sus diferencias, los músicos de la LSO se unen bajo la batuta de Noseda, quien los guía en una única dirección.