
Es de sobra conocido que uno de los mayores problemas que afrontamos hoy los españoles es el acceso a la vivienda. Comprar una propiedad resulta cada vez más complicado, y los precios, que no dejan de subir, hacen que este objetivo se vuelva prácticamente inalcanzable.
Para contextualizar la situación, basta revisar los datos del año pasado, el 2024. La compraventa de viviendas ha cambiado notablemente, influida primero por el encarecimiento de los tipos de interés aplicados por el Banco Central Europeo (BCE) para contener la inflación, luego por el efecto estacional de la Semana Santa y, a partir de junio, por el inicio del fin del ciclo de austeridad monetaria y las sucesivas bajadas de tipos.
Así, en enero las transacciones bajaron un 2,1 %; en febrero repuntaron un 5,8 % tras un año en descenso; en marzo volvieron a caer un 19,3 %; en abril se dispararon un 24 %; en mayo retrocedieron un 21,5 %; en junio el descenso se moderó al 6,1 %; en julio subieron un 19,4 %; en agosto el crecimiento se redujo a un 0,9 %, y en septiembre volvieron a acelerarse con un notable 41,5 %.
Aun con este repunte anual, dar con una vivienda que se ajuste a las capacidades económicas y a las expectativas personales sigue siendo una tarea sumamente complicada. Por eso, cuando aparece una oferta con un precio razonable, es lógico que despierte el interés de cualquiera. Incluso aunque sea solo de alquiler.
Por
eso mismo, se recomienda que, en la medida de la posible, se compre
una casa.
Y es que, aunque hay que ahorrar un dinero para poder tener
la entrada, el precio de la hipoteca, normalmente, te sale más
barato que un alquiler.
Eso
sí, uno se gasta, y mucho, en otros menesteres, como comida, ropa u
otro tipo de compras.
Gloria
Giménez tiene dos hijos y, a través de sus redes sociales, da
consejos financieros sobre cómo ahorrar en una familia de cuatro, o
de salud y alimentación. En definitiva, cuenta su día a día como
madre, trabajadora y esposa.
Así
pues, ella misma hacía un balance, atendiendo a sus gastos, del
dinero que había gastado a lo largo del año. Pero no solo en su
persona, sino en su familia. Dice que los gastos los divide en cinco
categorías: alimentación, niños, compras, casa y coche.
Cinco
categorías muy sensatas y que, aunque las organices bien, suponen un
gran gasto en la vida de una familia.
Ella misma comenzaba
desglosando todos los gastos, aunque, anunciaba, se había gastado en
todo el 2025 unos 29.811 euros.
En
la categoría que más gasto había hecho, es en comida. Se dejaron
nada más y nada menos que 11.545 euros, aunque, aclaraba en los
comentarios que no se trata solo de comida, sino de los típicos
gastos de supermercado, como pañales o productos de limpieza.
Si
seguimos con las categorías, en los niños gastaba 7.365 euros, en
otras compras, 3.650 euros, en la casa 2.305 euros (se entiende que
la casa es comprada, por supuesto), y en el coche 1.920 euros. Eso sí,
aclaraba en sus comentarios, que consiguen ahorrar.
Uno de los problemas que se encuentran los jóvenes cuando se enfrentan al acceso a la vivienda son las ciudades grandes. Vivir en grandes capitales, súper pobladas, tiende a dificultarlo todo más.
Es en las grandes ciudades donde hay mayor oferta, pero también mayor demanda.
Por eso, los precios son tremendamente altos comparados con ciudades de provincia.
Álex es un joven estudiante que, recientemente, se ha mudado a Madrid. Y es que otra cosa no, pero la capital ofrece mayores oportunidades laborales y estudiantiles. Por el contrario, es más complicado acceder a la vivienda sin que te cueste todo tu sueldo.
Por eso, Álex ha querido compartir en sus redes sociales cuánto le cuesta a él vivir en la capital. “El primer gasto obligatorio es el piso” comenzaba diciendo.
Él tiene la suerte de compartirlo, por lo que paga solo 375 euros el piso. Todo eso, por supuesto, sin gastos.
Cuenta que paga de agua 7 euros al mes, 25 de luz, 10 de Internet y, en cuanto a comida, 180 euros al mes. A estos gastos les añado 300 euros que le cuesta estudiar interpretación, y otro gasto variable de ocio. Así pues, se gasta 1105 euros al mes.













