GOTERAS Y DESCONTENTO: EL ESTADO DEL SERVICIO FERROVIARIO EN CANTABRIA

GOTERAS Y DESCONTENTO: EL ESTADO DEL SERVICIO FERROVIARIO EN CANTABRIA
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

GOTERAS Y DESCONTENTO: EL ESTADO DEL SERVICIO FERROVIARIO EN CANTABRIA

Un vídeo de un tren de cercanías en Cantabria, donde se aprecia un chorro de agua filtrándose al interior de un vagón, se ha convertido en un símbolo del malestar generalizado por el estado del servicio ferroviario en la región.

La gota que colma el vaso

El incidente ocurrió en un tren que cubría la ruta entre Torrelavega y Santander. José Luis, un funcionario que utiliza este medio de transporte a diario, grabó el vídeo y lo compartió, buscando visibilizar una situación que considera inaceptable.

“Yo ya no me callo”, afirma José Luis, reflejando el hartazgo de muchos usuarios que se enfrentan a fallos constantes y falta de soluciones.

La gotera no es un hecho aislado. Según los usuarios frecuentes, es la punta del iceberg de un sistema marcado por trenes lentos, material antiguo, averías recurrentes y falta de información.

Desinformación y frustración

Una de las mayores quejas de los pasajeros es la falta de información. “Una avería puede pasar, el problema es cuando pasa una y otra vez, y nadie te explica nada”, lamenta José Luis.

Esta incertidumbre constante afecta la vida diaria de las personas, dificultando la organización del trabajo, el cuidado de los hijos y otras actividades.

Comparación desfavorable con el transporte por carretera

El tren es significativamente más lento que el coche en la ruta Torrelavega-Santander, incluso en horas punta.

A esto se suman las constantes incidencias y las obras interminables que prometen mejoras que nunca llegan.

Un problema generalizado

Tras la difusión del vídeo, otros pasajeros han compartido experiencias similares, denunciando filtraciones, vagones en mal estado, problemas de limpieza y climatización. Todos coinciden en la sensación de abandono por parte de la compañía.

Derecho a la información

José Luis resume el sentir general: “Pagamos un billete. Somos clientes. Y como clientes, merecemos al menos información”.

Considera que la falta de explicaciones es una falta de respeto al viajero.

La sensación de abandono persiste

A pesar de las inversiones y obras anunciadas, los usuarios sienten que el servicio, en lugar de facilitarles la vida, la complica. La imagen del agua cayendo en el vagón pone de manifiesto una realidad incómoda: el transporte público de cercanías en Cantabria no está a la altura de las necesidades de los ciudadanos.

Cuando lo surrealista se vuelve rutina, el problema ya no es la gotera, sino todo lo que gotea a su alrededor: la ineficiencia, la falta de inversión y la desatención a los usuarios.