¿Groenlandia, un simple pedazo de hielo?

¿Groenlandia, un simple pedazo de hielo?
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

¿Groenlandia, un simple pedazo de hielo?

Groenlandia, antes una región remota, se ha convertido en foco de atención mundial. Inicialmente, Donald Trump justificó su interés por motivos de seguridad nacional, dada la estratégica ubicación de Groenlandia en el Ártico. Sin embargo, Estados Unidos ya posee bases militares en la isla y rutas de tránsito a través del Ártico. Trump llegó a referirse a la isla como un “pedazo de hielo”, pero ¿qué hay realmente en esta isla ártica que ha despertado su interés?

El manto de hielo y su impacto global

Groenlandia está cubierta por un extenso manto de hielo, un sistema de glaciares que, si se derritiera por completo, elevaría el nivel del mar global en 7,4 metros. Esta cifra es alarmante, considerando que gran parte de la población mundial reside en zonas costeras. Un aumento de 10 metros en el nivel del mar afectaría a mil millones de personas. Este manto de hielo refleja una gran cantidad de luz solar, contribuyendo a enfriar el planeta.

El deshielo de Groenlandia entre 1992 y 2020 elevó el nivel del mar global en 14 milímetros, tendencia que se espera continúe. El manto de hielo es considerado un punto de inflexión en el sistema terrestre. Su pérdida de hielo, a medida que aumentan las temperaturas, tiene un punto de no retorno. Al fundirse las capas superiores, disminuye la elevación del hielo, exponiendo la superficie a temperaturas más altas, lo que acelera el deshielo. Además, el agua derretida forma charcos oscuros en la superficie, aumentando la absorción de calor y acelerando aún más la fusión.

Si se supera este umbral crítico, se desencadenarían procesos que llevarían a la pérdida casi total del hielo en la isla, un punto sin retorno en escalas de tiempo humanas.

Más allá del hielo: recursos minerales estratégicos

Más allá del hielo, Groenlandia alberga uno de los mayores depósitos de tierras raras del mundo, incluyendo elementos como el neodimio y el praseodimio, esenciales para la fabricación de coches eléctricos y turbinas eólicas. También contiene una variedad de minerales considerados esenciales por la Comisión Europea debido a su importancia para la industria y el riesgo de interrupción en el suministro.

La hegemonía de China en la explotación y procesamiento de estos materiales explica el interés de Trump en la isla. Sin embargo, el clima polar extremo, con inviernos oscuros, bajas temperaturas y fuertes vientos, junto con la falta de infraestructura, dificultan la explotación de estos recursos. Además, la población groenlandesa se opone a la explotación minera, como demostró su rechazo a la mina de Kvanefjeld, lo que llevó a la aprobación de una legislación ambiental que prohíbe las explotaciones con altas concentraciones de uranio.

Impacto ambiental de la minería

Además de los efectos contaminantes de la minería, las explotaciones generan nubes de polvo que se depositan en el hielo, oscureciéndolo y aumentando la absorción de calor, lo que acelera la fusión.

El futuro de la isla es incierto, marcado por un choque de intereses entre la conservación del clima y los ecosistemas, y la explotación de recursos naturales. La situación plantea un conflicto entre las necesidades de una mayoría y el beneficio económico inmediato de una minoría.

No se puede predecir si Trump invadirá o comprará Groenlandia, o si su interés es una estrategia para negociar la explotación de sus recursos y ejercer control en la zona. El futuro de la isla y sus recursos permanece incierto.