
Hallazgo Arqueológico en Zaragoza: Revelan Restos de la Muralla Medieval y la Puerta del Duque
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Las obras de remodelación de la Plaza de San Miguel en Zaragoza, destinadas a crear un espacio más integrado y peatonal, han destapado valiosos fragmentos de la historia de la ciudad. Los últimos descubrimientos incluyen restos de la muralla medieval y de la antigua Puerta del Duque.
El Contexto de las Obras
Los trabajos, que comenzaron en octubre y se extenderán por aproximadamente 15 meses, contemplaron desde el inicio la posibilidad de hallar vestigios arqueológicos. Por ello, se implementó un proyecto paralelo que confirmó, tras excavaciones en la zona sur de la plaza, la presencia de la muralla medieval y la Puerta del Duque.
La Historia de la Puerta del Duque: Un Arco Efímero
La Puerta del Duque fue erigida en 1856 para conectar la plaza con el nuevo puente de San José, finalizado dos años antes. Esta construcción buscaba crear una nueva plaza con salida hacia el río Huerva y el Coso.
Financiada por Juan Bruil, la puerta fue concebida como un arco honorífico por el arquitecto municipal Miguel Jeliner, quien la levantó en un tiempo récord de 15 días. La celeridad se debió a la visita del general Baldomero Espartero con motivo del inicio de las obras del tren entre Zaragoza y Madrid.
Sin embargo, la rapidez en la construcción provocó el derrumbe parcial de la estructura, lo que llevó a su demolición en 1860. Fue reemplazada por una segunda puerta de hierro fundido sobre cimentación de piedra de Muel, también impulsada por Bruil. Esta segunda puerta permaneció en pie hasta 1919 y es la que se representa en el mural de la Plaza de San Miguel.
Otros Hallazgos: Muralla Medieval y Vestigios Romanos
Además de la Puerta del Duque, las excavaciones han revelado restos de la muralla medieval, que ya habían aparecido en diciembre de 2025, junto con vestigios romanos e islámicos, aunque algunos de estos últimos en mal estado de conservación.
Junto a la muralla medieval, se encontraron cimentaciones y bodegas de las casas que cerraban la plaza por el sur, aunque estas ruinas se vieron afectadas por antiguas conducciones de agua, vertidos y redes de telecomunicaciones.
En diciembre, las excavaciones alcanzaron niveles arqueológicos de suelos de época romana, datados del último tercio del siglo I d.C., así como parte de un suelo de baldosas cerámicas de época islámica, en mal estado de conservación, asociado al patio de una casa andalusí y fechado en época taifa (siglo XI).
Integración de los Hallazgos
Una vez documentados, todos estos hallazgos se integrarán bajo el vial, permitiendo así que la reforma de la plaza se lleve a cabo sin comprometer la preservación del patrimonio histórico oculto en el subsuelo de la Plaza de San Miguel.













